viernes, 16 de diciembre de 2016

Opinión cinematográfica: "Vaiana" - Crítica de Rubén Giráldez


Nadie puede negar que Disney, ese gigante de la animación, protagonizó una época bastante oscura en la primera década de este siglo tras el estreno de Tarzán. Con apuestas arriesgadas que aún a día de hoy son redescubiertas como ocurre con Dinosaurio, Atlantis y El Planeta del Tesoro, historias que pasaron sin pena ni gloria como Zafarrancho en el Rancho o Hermano Oso, forzadas secuelas de buenas películas como las de Pocahontas o Mulán... Fue entonces cuando DreamWorks se reveló como un duro competidor. Y en años venideros otros tantos estudios le han dado bastante guerra a la compañía del famoso ratón en este terreno. Tanto, que Disney empezó a preocuparse más por dar un gran salto de fe con sus producciones al aventurarse en el terreno de la animación digital (para eso ya tenían a su subsidiaria Pixar). Y comenzando con un título bastante abochornante como es Chicken Little, cuestionables como en el caso de Descubriendo a los Robinsons y volviendo a jugársela con la trama de Bolt. Pero es con Enredados, donde Disney ya dio en el clavo. Y posteriores propuestas como ¡Rompe Ralph!, Big Hero 6 y, sobre todo, Frozen han hecho que el estudio gane una buena cantidad de audiencia que se deleita con este estilo de animación.
Este mismo año ya hemos tenido otra película animada de este estilo por parte de Disney. La interesantísima Zootrópolis. Y entre medias, otras estupendas propuestas animadas como Kung Fu Panda 3, Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas, Mascotas, La Fiesta de las Salchichas... Pero parece que Disney ha querido despedir el año de excelente manera con Vaiana.

Es una verdadera lástima que en nuestro país (como en otras muchas partes, sobre todo de Europa) se hayan visto obligados a cambiar el título de la película de Moana por Vaiana (una empresa de perfumes ha tenido la culpa). Sobre todo si tenemos en cuenta que, además de ser el nombre de la protagonista, Moana significa mar en muchas lenguas polinesias. Y es una pena privar a este personaje en nuestro país de este estupendo detalle.
Antes de empezar a hablar de la película, dedicarle unas líneas al cortometraje con el que nos encontraremos antes de embarcarnos en la aventura de Vaiana: Inner Workings. A la que no será muy difícil calificar como la hermana más "visceral" de Inside Out y que lo más probable es que la disfruten más los grandes que los pequeños. Ojo, que no voy a negar que sea una obra divertida. Pero está claro que el verdadero mensaje está pensado para la audiencia más madura que podrían descubrir que se encuentran en la misma tesitura que en la que se ve el cuadriculado protagonista del corto. 
Y de pronto comienza Vaiana, que no tarda en captar nuestra atención transportándonos a esos preciosos paisajes polinesios. Descubriéndonos todo un nuevo mundo e invitándonos a embarcarnos en un increíble viaje junto a la gran pareja conformada por Vaiana y el semidios Maui por restaurar el equilibrio en todas las islas del Pacífico que empiezan a verse afectadas por un devastador Mal.  
Es cierto que en perspectiva, Vaiana no se distancie mucho de la estructura de los clásicos Disney. Pero esto no termina de ser todo lo negativo que podría haber sido. Esto no es un paso atrás. Disney ha decidido echar un vistazo a sus clásicos pero librándose del polvo para no perder la frescura y darnos una de sus mejores películas en años (es su película nº 56, por si se lo preguntan). O, al menos, con la que un servidor más ha disfrutado. 
En la pareja de directores ya podemos ver claro este interés por querer buscar "Un nuevo clásico". John Musker y Ron Clements han trabajado en clásicos tan memorables y queridos del estudio como La Sirenita, Aladdin, Hércules y Tiana y el Sapo. Aunque esta sea su primera película trabajando con animación no tradicional (aunque en la propia Vaiana tengamos algún momento en esta técnica, sobre todo, gracias a los tatuajes de Maui). Y desde luego aprueban con matrícula. Cierto que Disney ya nos tiene malacostumbrados con unas animaciones impecables. Pero en Vaiana, podemos volver a quitarnos el sombrero. Además de con el agua, han logrado un fantástico trabajo con el modelaje de los personajes. Sobre todo con Vaiana, quien obviando su rostro puramente cartoon podría llegar a ser la máxima aproximación a un personaje real con esta técnica de animación. Ya tan solo por este punto, Vaiana ya es digna de verse y disfrutarse.

Disney ya lleva unos cuantos años tratando de reinventar la imagen de sus princesas. Y más concretamente en los últimos 6 años con películas como Enredados, Tiana y el Sapo y Frozen. Pero es con el personaje de Vaiana con la que lo han demostrado con creces. A pesar de que la propia Vaiana trate de apartar esa imagen de ella (es Jefa de un poblado) queda patente ya en la primera parte de la película que defiende con creces su título. Y además se muestra encantadora y fuerte e independiente de verdad. Me parece estupendo que las nuevas generaciones puedan tener a un personaje como este de referente. Que demuestra no necesitar una manida trama amorosa para sustentar su participación en el film. 
En la versión original, la debutante Auli’i Cravalho pone la voz a Vaiana. Encandilando a todo el que la escucha.
Estupendo el descubrir que el semidios Maui es más que un personaje graciosete. Aunque es cierto que no se termina por explotar del todo su faceta más emotiva y dramática y quede bastante colgado de cara a la recta final del film. Aún así, se ganará el corazón de cualquier espectador ya sea por su actitud fanfarrona y sus rifi rafes con su "Mini Yo" tatuado.
Aunque se le pueda juzgar duramente por la calidad de la mayoría de los filmes en los que se vincula. Lo cierto es que Dwayne Johnson tiene un carisma desbordante. No por nada en su carrera como super estrella de la WWE con el apodo "The Rock" se ganó el cariño de no pocos seguidores de este espectáculo. Y el personaje de Maui le queda como anillo al dedo. Descubriéndonos, además, que no se le da tan mal cantar.

Vaiana tiene un plantel de personajes bastante reducido (teniendo en cuenta que este año tuvimos Zootrópolis y su ciudad atestada de iconicos personajes), pero que logra usar de estupenda forma (aunque no se difícil descubrir sus roles predefinidos) como en el caso de la abuela o el gallo Heihei. Quien a pesar de ser un claro recurso cómico y el típico animalillo que acompaña a la protagonista llega a revelarse como clave en la parte final.
Como ya dije, lo verdaderamente sangrante para la película es que su argumento y temas a tratar no son nada novedosos. Y que gira en torno al clásico camino del héroe. Pero está claro que lo importante aquí no es el qué sino el cómo se cuenta la historia. Y Vaiana cumple a la hora de caracterizar su historia gracias a los personajes, criaturas y paisajes tan agradecidos y exóticos del imaginario Polinesio del que apenas tuvimos un breve vistazo en Lilo y Stich. Se nota el completísimo trabajo de documentación por parte de todo el equipo de la película.
El elemento musical tan presente en las producciones Disney cobra GRAN significado e importancia en Vaiana. Desde el minuto uno nos descubrimos disfrutando de una de las mejores BSO´s del estudio. Los temas musicales estarán en boca de los personajes desde la primera parte de introducción. Y puede que aquí sea donde puedan resultar algo atropellados y hacer pensar que estamos ante un musical por completo (esto llega a ganarse bastantes desaprobaciones, aunque no lo crean). He de reconocer que yo también concuerdo en que las películas Disney tienen un par de grandes temas y el resto resultan bastante pasables o decepcionantes. Pero con Vaiana me he descubierto disfrutando de cada tema. Brillante trabajo el de Mark Mancina, Lin-Manuel Miranda y Opetaia Foa'i que emocionan y divierten a partes iguales. En mi cabeza no dejan de sonar "Qué hay Más Allá", "Brillante", "Saber Volver" y por supuesto el contagioso "De Nada"

A lo largo de las décadas, Disney ha creado un extenso catálogo de títulos de los que bebe Vaiana. Cualquier seguidor del trabajo de la compañía de tito Walt no tendrá problemas en captar los guiños y homenajes. Los hay sutiles y clarísimos (como dos de los animales en los que se transforma Maui, la crítica del semidios a las Princesas Disney y la pulla musical o la escena post créditos con alusión a cierto crustáceo "sabrosón"). Incluso tenemos referencias que nos remiten incluso a Mad Max: Furia en la Carretera. 
Vaiana es una refrescante aventura que se vale de la estupenda cultura polinesia y de la "estructura clásica Disney" para ofrecernos una estupenda película que bien se merecería ser nombrada "Nuevo Clásico Disney".

Lo Mejor: Vaiana. Las canciones. La increíble animación.
Lo Peor: Aún con todo, le pesa demasiado el buscar la estructura clásica Disney. No aprovechar más a Maui.



jueves, 15 de diciembre de 2016

Opinión literaria: "Sucesos Extraños" de VV.AA - Reseña de FJ Arcos Serrano


"Sucesos Extraños es una simpática recopilación con un target muy específico y que no deja de ser un divertido y nostálgico fresco integrado por ocho maneras de plasmar la década de los 80 en España en términos fantásticos"


Varios de los mejores autores de los géneros fantástico y terror te ofrecen un viaje inolvidable plagado de misterio y nostalgia

Está claro que Stranger Things, la serie de los hermanos Duffer, ha calado hondo en el corazoncito de todo nostálgico de la época dorada de los años 80, allí donde conviven por igual Stephen King, George Lucas, John Carpenter o Rob Reiner, por citar algunas de las claras referencias donde se mueven las directrices principales de esta serie de televisión. 
Esto nos lleva a Apache Libros, una joven editorial que nace con el firme propósito de editar libros con los que se identifican plenamente: novela gótica de terror y ciencia ficción, géneros que cada día gana más adeptos.
No voy a hablar aquí de las 8 historias (sino la reseña incurriría en spoilers innecesarios, amén de caer en un ejercicio muy tedioso), pero sí voy a repasar en líneas generales lo mejor y lo peor de este conjunto de relatos.
En primer lugar mis dos relatos preferidos han sido La poza y Nora a través del monitor, escritos por David Jasso (el escritor más importante y conocido de estas páginas, autor de La silla, Feral o Disforia y también ganador de varios años consecutivos del Premio Nacional de Relato Fantástico) y Javier Castañeda de la Torre -vencedor, entre otros premios, del XXVI Certamen Literario Alberto Magno con la novela Horror Vacui-, respectivamente; son relatos repletos de intriga creciente que desprenden ambos una tensión narrativa muy bien desarrollada que me han sorprendido muy gratamente.  
El otro relato que para mí sobresale del resto es Recuerdos, de Carlos J. Lluch: una historia original donde las haya que juega muy acertadamente con los viajes en el tiempo, tema que particularmente me fascina.
Lamentablemente hay relatos que no me han parecido nada del otro mundo, y entre ellos estarían sin lugar a dudas Por mil pesetas, de Marta Junquera. La escritora nos presenta una historia con fuertes asociaciones en nuestro folclore más cañí que en ningún momento crea la atmósfera necesaria como para tenerla en cuenta; Una verdadera lástima, ya que el material hubiera dado para mucho más, así que huele a oportunidad desaprovechada.
El resto de historias se reparten entre historias con mad doctors, vampiros, los consabidos fantasmas y extraterrestres que quieren invadirnos…..relatos que cumplen con el mínimo exigido para este tipo de antología, pero que por otra parte, tampoco son para tirar cohetes.
He echado en falta una breve biografía de cada uno de los autores (e ilustradores, of course) que participan en esta antología, ya que la mayoría de ellos son escritores muy desconocidos para el gran público y se hubiera agradecido tener un poco de información sobre los mismos. Espero que la editorial lea esta recomendación y lo incluya en ediciones futuras (que seguro las habrá, estoy totalmente convencido).
En definitiva: Sucesos Extraños es una simpática recopilación con un target muy específico y que no deja de ser un divertido y nostálgico fresco integrado por ocho maneras de plasmar la década de los 80 en España en términos fantásticos.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Opinión cinematográfica: "Animales fantásticos y como encontrarlos" - Crítica de Rubén Giráldez


Pocas sagas han tenido semejante impacto como la de Harry Potter. Comenzando en el mundo literario, donde la autora Joanne Rowling y su historia sobre el famoso niño mago, logró que toda una joven generación se aficionase a la lectura (al menos de sus historias o de similar temática). Pero el verdadero fenómeno llegó con las adaptaciones cinematográficas, que encandilaban a jóvenes y no tan jóvenes. Formando una solida comunidad de fans renombrados así mismo como "Potterheads". 
Con el paso de los años Harry Potter ya es toda una lucrativa franquicia que, aparentemente, llegó a su final con la novela y película (partida en dos entregas) Las Reliquias de la Muerte. Incluso la misma autora había afirmado que había terminado con el niño mago y su mágico mundo. Y durante unos años intentó abrirse camino en otros géneros sin el éxito esperado. Estaba claro que Warner Bros era quien tenía más ganas de seguir exprimiendo semejante gallina de los huevos de oro. Pero J. K. Rowling también decidió volver al mundo que tanta fama (y beneficios) le ha reportado.

Aunque está claro que en un futuro no tan lejano volveremos a ver en la gran pantalla a Harry y sus amigos (Warner no ha perdido el tiempo en adquirir los derechos cinematográficos de la obra teatral El Niño Maldito, secuela de la saga Harry Potter). Rowling nos propone esta vez, retroceder en el tiempo bastantes décadas antes siquiera de que el malvado Lord Voldemort se enemistara con el inocente Harry. Concretamente en 1926. Y además también cambiamos los aires británicos por los americanos.
Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos, es la primera entrega de una saga compuesta por cinco entregas (en un principio era una trilogía) que actúa a modo de spin-off de Harry Potter. 
En este caso no estaríamos hablando de una adaptación. Sí, hay un librito que lleva el título de Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos. Pero se trata de un simple bestiario. Rowling rescata a su ficticio autor, Newt Scamander, y decide ponerlo al frente de esta película en una historia completamente original. Quizás por esto no podamos atacarla con la misma saña que se mereció Peter Jackson (Criaturas Celestiales, Mal Gusto) con su alargada en exceso trilogía fílmica de El Hobbit.
Entrando ya en materia. Se puede notar desde un principio un agradecido cambio de tono respecto a la saga Harry Potter. Aunque nunca distanciándose del todo. Y esto es en gran medida gracias a las labores en la dirección de David Yates. quien ha sido director de las últimas entregas de la anterior saga. Por lo tanto ya es bastante conocedor de este mágico universo. Y no se ve obligado a hacer muchos esfuerzos a la hora de trasladarlo a la gran pantalla. Quizás ese acomodamiento sea demasiado patente. Y pueda llegar a preocuparnos cuando pensamos en que, en un principio, él se hará cargo de todas las entregas de esta saga. 
Si os soy sincero. En un principio me mostré bastante reacio a esta película (y saga en general). Acabé bastante quemado con la última etapa de Harry Potter (en cines) y lo cierto es que lo que de verdad me interesaba de Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos era su ambientación. Y, aunque al final acabé disfrutándola por más motivos, este punto es uno de los más reseñables. Se nota el gran esfuerzo a la hora de crear los escenarios, diseñar el vestuario y hasta el más mínimo detalle para que el espectador sienta el Nueva York de los años 20. Por no hablar de las nuevas pinceladas y descubrimientos del universo de Rowling que nos ofrece esta película. Todo ello se conjuga en una perfecta simbiosis entre la realidad y ese mundo mágico que tantos adoran.

De todos ya es de sobra conocida la premisa inicial de esta película (el experto en criaturas mágicas Newt Scamander llega a Nueva York con una maleta repleta de estas singulares rarezas que acabarán sueltas haciendo peligrar el secretismo de la comunidad mágica americana). Pero la película ha sabido ocultar unas cuantas sub tramas mucho más interesantes. Tanto, que la principal se acaba antojando demasiado floja y llega a perjudicar a las demás. Habría estado mejor que la primera parte de la cinta se centrase del todo en la búsqueda de las criaturas mágicas extraviadas para dejar más tiempo y dedicación a los demás temas para que no se sientan tan capados como están.
Pero hablando claro, hay que decir que cuando están en pantalla. Los animales mágicos se ganan a la fuerza un hueco en el corazón de los espectadores (en mi caso, sobre todo con el avaro y adorable Niffler). Cada uno de los presentados es más fascinante y único que el anterior. Un portento imaginativo que en más de una ocasión se ve bastante afectado por un deficiente CGI que llega a contagiarse a más partes que las de los animalitos de Newt.
Uno de los mayores fallos de la saga cinematográfica Harry Potter fue no saber madurar como lo hicieron sus protagonistas. Cierto que a partir de la excelentísima El Prisionero de Azkaban, se nota cierto cambio respecto a las anteriores entregas más infantiles. Pero nunca llega a los extremos necesarios. Esto parece contagiarse a esta nueva saga llegando a desconcertar bastante al preguntarnos a qué público está de verdad dirigida esta cinta. Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos toca temas y momentos bastante duros y oscuros, pero de nada sirve presentarlos si al poco estás haciendo chistes, bromas o preocupándote por la trama de la búsqueda de los animales extraviados. Dando como resultado un cóctel que no acaba siendo del gusto de nadie. Es demasiado oscura para ser una película familiar y demasiado edulcorada para terminar de ser ese salto a la madurez que parece que pretende ser por momentos.

En el guión nos encontramos a la mismísima Rowling. Siendo esta su primera experiencia como guionista. Y se nota. Parece que la autora no termina de querer abandonar las costumbres de escritora y no es complicado notar que la trama se siente demasiado episódica. Esto llega a ser un problema en unos cuantos momentos. Y afecta sobre todo a las otras sub tramas. Eso sí, se agradece que Rowling esté en el guión a la hora de expandir su universo.
Hablando de los personajes que presenta esta película. Tenemos al oscarizado Eddie Redmayne (El Destino de Júpiter, La Teoría del Todo) dando vida al particular Newt Scamander. Un personaje que destaca más por sus maneras que por otra cosa. Y esto puede ser porque se siente demasiado cohibido incluso en su planteamiento. Lo cierto es que cuesta ver en él a un protagonista como en su día lo fue Daniel "Potter" Radcliffe.
Katherine Waterston (Puro Vicio, Alien: Covenant) no mejora el asunto. Su personaje resulta ser demasiado soso. Y acaba ayudando a que destaque más su hermana en la ficción,  Alison Sudol, que resulta encantadora en todos los sentidos. 
Colin Farrell (True Detective, Escondidos en Brujas), en quien tenía depositadas bastantes esperanzas. Termina dando una desganada participación a la que termina por afectar un giro argumental ya utilizado en la anterior saga.
De Ezra Miller (Tenemos que hablar de Kevin, Batman V Superman) no quiero hablar mucho salvo que cumple sin más. Al igual que los demás secundarios, quienes apenas pueden hacer mucho más con el poco material que disponen para lucirse (ni siquiera veteranos como Jon Voight ni Ron Perlman).

La verdadera estrella de la película acaba siendo, para mi sorpresa, el Kowalski de Dan Fogler (Fanboys, Marte Necesita Madres). Aunque temí que solo sería el alivio cómico de la película. Su personaje cobra bastante entidad al ser la representación de cualquier fan de esta franquicia y conecta con el espectador. No es casualidad que sea un no-maj (el apelativo "muggle" en america) que se ve arrastrado a esta mágica aventura y se fascina con cada descubrimiento de este singular mundo. Divertido y encantador.
La BSO a cargo de James Newton Howard (El Sexto Sentido, King Kong) no resulta ser demasiado destacable, apenas llegando a salvar un par de composiciones en la recta final. Amparándose más en la faceta aventurera de la película que en la mágica.
La película tiene unos epílogos en su parte final alargados en exceso y que parece que buscan arrancar alguna lagrimita al espectador. Pero lo único que logran es una anticlimática sensación tras asistir a un clímax que parece sacado de alguna película Marvel.

Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos es la primera entrega de toda una nueva saga cinematográfica. Pero a decir verdad, parece que se acomoda demasiado en su labor como prólogo por lo que está por venir. Haciendo que a la hora de valorarla como película en sí, todo cojeé más. Pero es cierto que invita a volver a adentrarse en el mágico universo ideado por Rowling (o descubrirlo) y que es cierto que tiene tiempo de aprender de sus errores y ampararse más en sus aciertos de cara a las próximas entregas. 

Lo Mejor: El agradecido cambio de aires respecto a la anterior saga. Kowalski y los animales.
Lo Peor: Los problemas concernientes a tramas, personajes y conceptos poco trabajados o apenas presentados por ampararse demasiado en su labor como introducción a una nueva saga.





jueves, 24 de noviembre de 2016

Opinión cinematográfica: "La Llegada" - Crítica de Rubén Giráldez


Dennis Villeneuve lleva ganándose a pulso el ser uno de los mejores cineastas de nuestro tiempo. Desde que hace unos cuantos años llamase la atención de muchos con Incendies. 
Me avergüenza un poco reconocer que un servidor lo descubrió el año pasado con su increíble Sicario. Pero mejor tarde que nunca. Dennis ya está en mi punto de mira particular. Y cómo no hacerlo cuando no deja de realizar peliculones como esta última Arrival (aka La Llegada).
Si el año pasado aseguré en este mismo blog que Sicario era una de las mejores películas de 2015. Ahora con Arrival vuelve a afirmar que Dennis Villeneuve ha vuelto a realizar un largometraje que es de lo mejor que ha dado 2016. Y, de hecho, fácilmente se gana un puesto de honor entre los grandes títulos de ciencia ficción de la historia.

Basado en el relato de Ted Chiang, Arrival se descubre como antítesis de lo visto últimamente en el tema de Invasiones Alienígenas. De hecho, le hace bastante bien que se estrene el mismo año que nos ha llegado Independence Day: Contraataque. La tardía secuela de una de las películas que ha ayudado a este estancamiento temático.
La crítica se ha rendido a los píes de Villeneuve y su Arrival. Imposible no acudir emocionado al cine. Y, en mi opinión, la cosa está completamente justificada. Servidor salió encantado, con esa sensación de haber contemplado una gran película.
Si Arrival puede parecerse a la horda de clónicos títulos de invasiones alienígenas es en el planteamiento inicial (una serie de objetos voladores que se plantan en varios puntos estratégicos alrededor de la Tierra poniendo en jaque a todos los Gobiernos). Pero uno no tarda en notar que el tono es más intimista y opresivo a lo mostrado habitualmente. Y lo más importante es descubrir que la protagonista es una lingüista a la que acude el ejército (uno no tan testosterónico) para tratar de entablar comunicación con los visitantes.

La comunicación es uno de los puntos clave de Arrival. Villeneuve nos quiere recordar aquello que nos une (y diferencia). Y llega a dejarnos un mal cuerpo al hacernos preguntar si estamos preparados a contactar con posibles formas de vida ajenas a nuestro planeta cuando ni entre nosotros no podemos o queremos entendernos. Aquí nos encontramos con una clara crítica sociopolítica que no quiere quitar protagonismo al resto de tramas. Cosa que se agradece, pues Arrival mezcla con maestría sus ingredientes para no terminar de empachar del todo al espectador.
También es notable como vemos las consecuencias de esta visita extraterrestre con un acertado uso de los poderosos medios de comunicación y las redes sociales (donde se sigue desarrollando el tema de la comunicación). Arrival nunca olvida que es una película de Invasiones Alienígenas aunque se tome las cosas con más calma y no haga quedar todo en una orgía de explosiones y rayos láseres. 
La puesta en escena de Arrival es hermosa. Aún con sus tonos apagados, la fotografía de de Bradford Young arranca una inusitada belleza de esas escenas con o sin la nave alienígena. Y la BSO de Jóhann Jóhannsson (habitual en la filmografía de Villeneuve) es impecable. Completamente inversiva y agradecido añadido para acabar de internarse del todo en la historia.

En el guión nos encontramos al irregular Eric Heisserer (Nunca Apagues la Luz, The Thing), cuyo libreto acaba resultando ser un acierto. Increíble pensar que de un relato corto haya logrado dar forma a las casi dos horas de duración. Además de no llegar a ser redundante con las explicaciones científicas y demás posibles problemas que bien podría haber cargado a Arrival.
Al hablar del reparto hay que hacerlo irremediablemente de Amy Adams (El Hombre de Acero, Her). Quien está inmensa en su papel de la Doctora Louise Banks. Ella ES el alma de la película. Tan solo apreciar el momento en la universidad cuando se le informa de la aparición de los objetos flotantes. Pero es que la cosa no queda ahí, y durante toda la película la actriz nos regala una interpretación arrolladora. 
Si en Sicario, Emily Blunt (Into The Woods, Al Filo del Mañana) aún tenía a Josh Brolin (¡Ave, César!, No Es País Para Viejos) y, sobre todo, a Benicio del Toro (El Hombre Lobo, Guardianes de la Galaxia) para darle la réplica. Este no es el caso con Arrival, donde Jeremy Renner (Capitán América: Civil War, El Legado de Bourne) y Forest Whitaker (El Mayordomo, Rogue One) quedan opacados por Amy Adams. Ojo, no digo que hagan un mal trabajo. Pero en comparación, sus participaciones tan solo son correctas.
Sobre el tema alien está claro que me reservo las grandes sorpresas que el espectador irá descubriendo a medida que transcurre el metraje. Pero decir que es otro gran acierto de la película. Desde el simple pero efectivo diseño de los OVNIS, pasando por las criaturas (a medio camino entre las de Monsters y alguna sacada del imaginario de H.P. Lovecraft) y llegando a su curiosa forma de escritura (que estoy seguro que dentro de unos años acabará formando parte del imaginario colectivo al hablar de ciencia ficción). 
Toca hablar del componente dramático del film. Uno de los más sangrantes puntos con los que pueden entrar las comparaciones con Interstellar. Desde luego, resulta ser bastante imperativo en la película de Villeneuve (aunque estoy seguro que lo es más en el relato de Ted Chiang), pero alegrará saber que no llega a los sonrojantes extremos donde acababa la odisea estelar de Christopher Nolan (Memento, El Caballero Oscuro). Aún con todo, puede que muchos acaben criticando este aspecto sobre todo en su recta final. Cuando se descubra el pastel (momento en el que uno puede entender que se decidiesen a cambiar el revelador título del relato original por uno más "comercial") y se recurra a una poderosa composición que recurre a imágenes ya vistas para reforzar el tema oculto del film y terminar de dar la última y mimada pincelada a este profundo y transcendental relato.

Muy ciego debe de estar uno para no reconocer que con Arrival, estamos ante uno de los mejores títulos de ciencia ficción que ha dado este siglo (y, posiblemente, el pasado). No solo es preciosa en cuanto a sus imágenes, el componente dramático está perfectamente utilizado y justificado (aunque puede alcanzar el límite para algunos en su parte final). La imaginería que nos presenta Dennis Villeneuve es demasiado atractiva para el amante de la ciencia ficción y entre todo esto tenemos a una Amy Adams que se gana al público desde su primer precioso y desgarrador monólogo.
Desde luego, con este primer acercamiento en el género de la ciencia ficción, ya deben de quedar pocos que duden de que Villeneuve pueda lograr algo grande con Blade Runner: 2049. Y esperemos que logre su sueño de poder dar una nueva oportunidad a Dune en la gran pantalla. Y queda por saber si entre los títulos de ciencia ficción que nos llegarán el próximo año (Life, Alien: Covenant, Ghost In The Shell) tendremos otra gran joyita de este género como lo ha sido Arrival

Lo Mejor: Prácticamente todo. Joya instantánea del género sci fi.
Lo Peor: El que se la pueda atacar por su tramo final y por unas notables críticas más que merecidas.





lunes, 14 de noviembre de 2016

Opinión cinematográfica: "Un monstruo viene a verme" - Crítica de Rubén Giráldez


Con tan solo tres películas en su haber, Juan Antonio Bayona ha logrado posicionarse como uno de los directores de referencia de nuestro cine. Ya en su notable opera prima El Orfanato, todos los focos apuntaron a este joven barcelonés, que en el 2012 terminó por convencer a todos con Lo Imposible. Y lo cierto es que todo apuntaba a que este nuevo trabajo antes de terminar de desembarcar en suelo americano sería la perfecta combinación de todo lo que hizo grande sus dos anteriores trabajos. Por desgracia, al menos en mi caso, la cosa se queda bastante a deber.
Cabe destacar que desde su primera película, el marketing estuvo muy a favor de Bayona gracias a la implicación de importantes cadenas nacionales o grandes padrinos como lo fue Guillermo del Toro (El Espinazo del Diablo, Hellboy). Pero en esta ocasión Mediaset vuelve en su empeño de publicidad machacona. Tal como ocurrió hace un tiempo con Regresión. Pero en este caso, todo iba a más al estar ante un drama. A tanto llegó esto que desde su estreno, muchos acuden al cine a ver Un Monstruo Viene A Verme como si se tratase de una prueba para demostrar que tienen sentimientos. Buscan el derramar la mayor cantidad de lágrimas posibles (incluso a la salida de la sesión se enzarzan en discusiones de quién ha llorado más). Si perteneces a las grandes ciudades de nuestro país hasta esto te puede hacer ganar tu segundo de oro al dejar constancia ante las cámaras de esto y contribuir en el circo mediático en el que se ha transformado esta película. A tal punto que parece que uno no pueda decir nada negativo de esta película sin que alguien pueda llegar a tildarle de insensible e inculto (y seguramente esas palabras vengan de alguien que se enteró de la existencia de esta película en los anuncios del Sálvame....). 

Juan Antonio decide adaptar la novela de Patrick Ness (basada en una historia original que, tristemente, no pudo terminar de escribir la difunta Siobhan Dowd) para dar por finalizado su particular trilogía fílmica sobre las relaciones Madre-Hijo. Y, aunque el director diga que esta película es su trabajo más personal y el propio Ness haya escrito el guión. Estamos ante una producción tan descaradamente comercial que ofende que se venda como una obra tan bella y profunda. Todo está maquiavélicamente pensado para tratar de arrancar unas cuantas lágrimas al espectador. Se nota forzado desde el principio. Esquematizado, como piezas de un nada sesudo rompecabezas. 
En mi caso, no tuve tiempo de poder leer la novela antes de ver la película. Aunque sí que no tuve reparos en querer informarme posteriormente de varios detalles fundamentales de la obra original para darme cuenta de que Patrick "arregló" la historia sin ningún pudor.
Hablando un poco de la premisa. Tenemos a un joven ("demasiado grande para ser un niño, pero muy joven para ser un adulto") que pasa por un terrible momento del que parece que solo le sacará un monstruo salido de la tierra y de las regiones más indómitas de su imaginación. Pero aunque el monstruo no se muestre tan terrible como uno se esperaría, no cejará en su empeño de sacarle a Conor O´Malley la verdad que tanto le está atormentando...
Desde un principio ya se nos trata de dejarnos claro lo p*** que es la vida de Conor. Añadiéndole una trama de acoso escolar bastante chapucera (supongo que en la novela se trabaja mejor) y que se resuelve de misma forma. Dejándonos con la sensación de que se ha quedado en el guión para que el personaje de Conor sufra algo más.
Si en Lo Imposible, Bayona mostró al mundo a un joven talento como lo es Tom Holland (nuestro nuevo Spiderman en la gran pantalla que tantos aplausos arrancó en su debut durante Capitán América: Civil War). Está claro que esta vez ocurrirá lo mismo con Lewis MacDougall, a quien pudimos ver en la esperpéntica PAN. Bayona logra que el joven actor fuerce momentos de gran dolor emocional. Tal es el empeño en que recaiga toda la atención sobre Lewis que del resto del reparto se puede decir que cumplen y poco más.

Felicity Jones (a quien este año veremos también en Inferno y el spin-off de Star Wars: Rogue One) apenas puede justificar que esta película pertenezca a esta trilogía de Madres-Hijos. El espectador logra reforzar el vínculo y las sensaciones que debería transmitir su personaje al ser escenas (por desgracia) tan reconocibles y cercanas.
La gran Sigourney Weaver (Aliens, Luces Rojas) tiene que esperar hasta la recta final para brillar. Y Toby Kebbell (lo acabamos de ver en Warcraft: El Origen y la nueva versión de Ben-Hur) se siente muy fuera de lugar. 
Claramente, la película tiene que solventar esta carencia con algo. Y no es difícil hallar el qué: TODO lo concerniente a los apartados técnicos y visuales.
Desde la estupenda fotografía de Oscar Faura (Biutiful, Mindscape), hasta el diseño y las apariciones del monstruo. Pasando por las exquisitas formas de mostrar las dos primeras historias y una BSO (obra de Fernando Velázquez, habitual colaborador de Bayona). La puesta en escena de Un Monstruo Viene A Verme no decepciona y resulta hermosa.
Hablando del monstruo. Está claro que uno de los grandes atractivos de la cinta es poder disfrutar de la cavernosa voz de Liam Neeson (Venganza, Infierno Blanco). Ya es una lástima tener que privarnos de eso con la versión doblada al castellano. Pero aún por encima no tenemos al habitual doblador de Liam, sino al que corresponde a Anthony Hopkins. Por lo que, al menos en mi caso, me resultó bastante complicado tratar de sacarme de la cabeza al doctor Lecter o a Odín cada vez que el monstruo abría la boca. 

Para cumplir las necesidades comerciales del film, se ha decidido dejar todo bien masticadito al espectador. Llegando a colarnos un alargado e innecesario epílogo que me ha parecido todo un insulto. No he podido evitar pensar en la reciente Babadook que, salvando las distancias, no es tan diferente como podríamos esperar de esta película. En su opera prima, Jennifer Kent deja bastantes elementos para que el espectador pueda entender la obra sin necesidad de tener que pararse más de lo debido y lastrar el ritmo y la narración. 
Está claro que Un Monstruo Viene A Verme es una estudiada propuesta que busca el llanto del espectador. Pero, por suerte, goza de una puesta en escena brillantemente hermosa que logra justificar su visionado.
Una verdadera lástima que esta película no me llegase a remover sentimientos tanto como habría querido (o me habían prometido). Ahora veremos cómo afrontará Juan Antonio el reto de dirigir la secuela de la taquillera Jurassic World y si en un futuro no muy lejano puede permitirse parir otra historia como El Orfanato. Para mí, la mejor obra de este director.

Lo Mejor: Su puesta en escena. Lewis MacDougall
Lo Peor: El afán por hacerla tan comercial la muestra artificiosa en exceso. 


jueves, 10 de noviembre de 2016

Opinión literaria: "La meta está en Ítaca" de Alber Vázquez - Reseña de FJ Arcos Serrano


“La carrera Behobia-San Sebastián vista desde una perspectiva emocionante y única”


¿Por qué corremos? ¿Qué es lo que nos lleva a calzarnos las zapatillas y recorrer kilómetros sin una recompensa aparente? ¿En qué pensamos cuando corremos? ¿Qué es lo que tienen las carreras populares y en especial la Behobia-San Sebastián?

El running está de moda, no hay más que observar por la calle a cada vez más personas de cualquier edad que practica esta modalidad, incluso yo mismo me he visto trotando para liberar endorfinas y soltar estrés, que siempre viene bien.
Álber Vázquez ya me sorprendió con Hambre a borbotones, novela publicada por la editorial Expediciones Polares, la misma que nos regala La meta está en Ítaca con ese gusto exquisito que ya es un signo de identidad de este pequeño sello independiente que se ha convertido con muy pocas referencias en una de mis editoriales preferidas. 
La meta está en Ítaca logra adentrarnos de forma trepidante y adictiva en todos los detalles que conforman la carrera popular Behobia-San Sebastián en cuanto a sensaciones, detalles, miedo e inquietudes que le asaltan al corredor durante estos veinte kilómetros que componen uno de los trayectos populares más hermosos del mundo. 
El escritor salpica la narración con referencias literarias, musicales y cinematográficas, detalle que particularmente me ha encantado, convirtiendo así este periplo en un viaje de sensaciones casi infinitas. 
En definitiva: La meta está en Ítaca son poco más de ciento cincuenta páginas, donde su autor nos habla de algo tan sencillo (a priori) como es correr y su rutina convertida en ejercicio liberador a modo de declaración de amor.
Si eres un corredor sólo te queda disfrutar a tope de este libro porque seguro te verás reflejado en algún que otro aspecto; Si aún no lo eres, ponte unas buenas zapatillas y descubre un buen montón de sensaciones que aporta este deporte.



martes, 8 de noviembre de 2016

Opinión literaria: "Narzet: La máscara de Osaed" de Santiago Trujillo Utrilla - Reseña de Jorge Herrero


“Narzet: La Máscara de Osaed nos presenta a unos seres legendarios y con unos poderes sobrenaturales en una historia que va in crescendo hasta llegar a un final épico y plagado de grandes revelaciones. Fantasía en estado puro”


Surgido de las leyendas de las que él mismo dudaba. Lubo, un granjero cualquiera será llamado a las puertas de Nárzion para establecer contacto con unos seres místicos e inmortales. Sus andaduras nos llevarán a conocer aquello que los humanos no pueden ver, todo lo que ocurre tras esos incautos ojos cegados a voluntad.
Convirtiéndose poco a poco en uno más tendrá que decidir entre la vida y la muerte. Un camino ya marcado que le llevará a la más gloriosa guerra entre seres de otro mundo que decidirá el destino de todos…

Narzet: La Máscara de Osaed es la primera novela publicada por Santiago Trujillo Utrilla, un autor que ha querido plasmar sobre el papel todas las ideas que le han ido surgiendo durante estos años y que han dado lugar a una historia que se engloba dentro de la fantasía, un género que desde hace bastante tiempo está brindando al lector un buen puñado de historias y de autores nacionales.
Esta novela la historia de Lubo un joven guardián de la ciudad de Nurnem, que lleva una apacible vida en dicha ciudad, donde ha formado una familia, y que un buen día, un misterioso ser se presentará ante él y le pedirá que le acompañe a la misteriosa ciudad de Nárzion, donde descubrirá asombrado a los misteriosos seres que forman la población de este lugar, unos seres que forman parte de las leyendas y los cuentos que el abuelo del protagonista le contaba cuando éste era pequeño.
Nuestro protagonista acabará conviviendo con estos seres, y con los que irá descubriéndolas asombrosas e increíbles habilidades que tienen y con los que Lubo se dará cuenta que está más relacionado con ellos de lo que el mismo creía. Conocerá al misterioso y fascinante Luzor, señor y gobernante de Nárzion, un ser poderoso como nunca ha habido en la historia de esta ciudad, a excepción de su padre. 
Lubo acabará formando parte del ejército comandado por Luzor, e irá descubriendo y desarrollando unas habilidades que ni en sus mejores sueños jamás llegó a pensar que formarían parte de él. 
Pero lo que en un principio parecía que era todo normal en su vida, se verá inmerso en un suceso que cambiará para siempre su vida y la de sus compañeros: la inminente batalla en la que estará en juego las vidas de todos los habitantes de los distintos reinos y ciudades, incluidas varias razas de criaturas asombrosas e increíbles, a la vez que Lubo y sus nuevos compañeros se preparan en mejorar sus magníficas habilidades, tendrán que ir a intentar reclutar para su causa a distintos reinos y ciudades, la gran mayoría formadas por humanos, aunque también intentarán solicitar ayuda a algunas de las razas más extraordinarias que nadie haya conocido, todo ello desembocará en la épica batalla final donde se decidirá el destino de la gran mayoría de humanos y de las razas que habitan este mundo, y en especial el destino de Lubo, que será quizás el que más tenga en juego.
Narzet: La Máscara de Osaed es una historia de fantasía más clásica, y donde uno de los temas principales e importantes de la trama es el papel que tiene el “elegido” que forma parte de las profecías, en este caso será Lubo, el joven protagonista.
El autor ha sabido dotar a la historia un ritmo bastante ameno y ágil, sin detenerse en largas y aburridas parrafadas explicando el origen del mundo que ha creado y de las distintas razas que forman parte de él, logrando que sea una lectura rápida y fácil de leer.
Uno de los puntos a favor que tiene esta novela es como el autor ha sabido crear y dotar de vida a los misteriosos “Narzets”, unos seres con unas habilidades fuera de lo común, muy por encima de los humanos,  y que son prácticamente inmortales, lo que los hacen ser fascinantes, logrando que el lector quiera saber más sobre ellos. Si habrá más historias sobre ellos, es algo que solo sabe el autor.
Las batallas que aparecen en la novela están muy logradas, sin que se hagan eternas y aburridas. Están narradas de una manera muy visual, logrando que el lector pueda llegar a imaginárselas en su mente. La batalla final contiene bastantes momentos épicos, como tiene que ser en este tipo de historias.
A pesar de ser una buena novela de fantasía, no todo es perfecto, ya que en ciertos momentos el lector pueda tener la sensación de que algunas de las situaciones que ocurren, les puedan llegar a ser parecidas a otras historias de este género, cosa algo normal dentro de la fantasía, ya que como en todos los géneros, es muy difícil ser original y aportar algo nuevo. Quizás en ciertos momentos del libro, pueda haber algún que otro altibajo en el ritmo, y puede hacerse algo monótona la historia, pero solo es en algún que otro momento puntual. Pero a pesar de todo esto que he contado, no es una mala historia, ni mucho menos. También hay que tener en cuenta que es la primera historia de un autor novel, y que apunta buenas maneras de cara a sus próximas publicaciones.
En definitiva, Narzet: La Máscara de Osaed es una novela que hará pasar bastantes buenos ratos a todo aquel que le dé una oportunidad a esta historia. Puede que no pase a la historia del género fantástico por su originalidad, pero en mi opinión, tampoco lo pretende, ya que su principal objetivo es uno más humilde: el de hacer que el lector se entretenga con su lectura. Y para un servidor, eso es algo que lo consigue en su mayor parte, aprobando con buena nota y dejando la curiosidad en el lector de cara a futuras continuaciones. Un título bastante recomendable para todo amante de la fantasía más clásica.