viernes, 10 de julio de 2015

Promocionamos Novedades de Kelonia Editorial: "Otros Reinos" de Richard Matheson.

 
Hay ciertos libros, de algunos privilegiados autores, que como lectores se nos quedan marcados a fuego en la memoria. Libros que trascienden a sus creadores, que son llevados a la gran pantalla, incluso, sin perder esa aura de objeto único.

El próximo que entrará a formar parte de la familia Kelonia es uno de ellos. Sin dudas ni paliativos, el autor de éxitos actuales como Soy leyenda o Acero puro, elevado ya al Olimpo de la ciencia ficción y el terror por sus certeros relatos, de una precisión de bisturí que se te mete hasta el tuétano, con un estilo sencillo que nos lleva a sus andurriales a las pocas páginas de haber comenzado nuestra lectura, ya se ha hecho su hueco entre los maestros del género. 

Desde Kelonia Editorial tenemos el placer de anunciaros la publicación de su penúltima obra publicada en EE. UU.: Otros reinos. Estamos hablando de una novela que escribió, tan solo, dos años antes de partir él mismo, en la mágica luz del primer verano de 2013, hacia ese lugar de cuento, de amor y hadas, pero también de escenas terroríficas, que nos trae con su tinta. Una novela inédita hasta la fecha en España que, ahora, nosotros os traemos para vuestro disfrute.

Hablemos un poco más de Otros reinos. No se trata de la típica obra al uso de Matheson, es decir, no es como sus obras más conocidas. No estamos ante un estilo tan directo como en Soy leyenda, tampoco le fue posible escribirla con la distancia de aquel autor en su torre de marfil que pergeñó "Acero puro", u otros tantos de sus relatos magistrales como "Nacido de Hombre y Mujer", que lo catapultó a la fama. Richard, el del 2011, se hallaba en los últimos años de su carrera y de su vida, y no tenía el genio para farolillos, con perdón del respetable, ni la pluma para manierismos de su propio fantasma.

Así que hizo lo que, probablemente, mejor sabía hacer: escribir. Y aquí, amigos, amigas, es donde debemos abrir la cubierta de Otros reinos y dejarnos arrastrar por la historia que nos propone. Una declaración de amor sellada para Ruth Ann Matheson, su mujer. Una flor que Richard quiso plantar hacia el final de sus días, con un poso de savia añeja, un estilo que sorprende, una historia que cuenta, solo, lo que quiere contar. Y lo hace sin moldes, con pulso propio y en primera persona; no para todos los paladares, pero sí para todos los gustos.
 
A continuación la cubierta completa obra del genial ilustrador Daniel Expósito: 
 
 
Además todos los que realicéis la preventa a través de la web os llevaréis de regalo un genial poster realizado por la gran ilustradora Carolina Bensler. ¿A qué esperáis? 
 
 

viernes, 3 de julio de 2015

Opinión literaria: "Gespenst" de Ignacio Cid Hermoso por Jorge Herrero


Con Gespenst, Ignacio Cid Hemoso se afianza como una de las voces más personales del panorama literario español.


Durante la fiesta que Mario y Alicia celebran en su casa con motivo de la nueva exposición que exhibirá la pintora en los próximos meses, Carlos, el hijo de la pareja, desaparece a orillas del pantano de Nueva Luarma. A la desesperación y la angustia derivadas de la pérdida se unen los problemas matrimoniales que atraviesa la pareja.

Es entonces, en esa atmósfera enrarecida en la que los amigos de Carlos parecen saber más de lo que cuentan y la policía trata de investigar el paradero del niño, cuando una serie de fenómenos extraños comienzan a hacer tambalear la cordura de Mario.

¿Se trata del fantasma de Carlos? ¿Acaso trata de decirle algo? ¿O puede que tan solo sea producto de su mente agotada y su corazón entristecido?


Gespenst es la tercera novela de Ignacio Cid Hermoso, tras El osito cochambre (23 escalones) y Nudos de cereza (Punto en boca), y sin olvidarnos de su antología de relatos Texturas del miedo (Saco de huesos). Con cada título que ha ido publicando ha sabido crear un estilo bastante personal, donde los secretos más oscuros, los anhelos más deseados se unen al gran manejo del autor del cerebro humano, sabiendo escarbar en lo más hondo de la psique de sus protagonistas.

Para esta novela ha optado por la Linea Stoker de la editorial Dolmen, una línea donde el terror es el principal género, en todas sus distintas vertientes, y donde Ignacio ha aportado su peculiar y muy personal visión de lo que sería una historia de fantasmas, creando una historia de las que calan hondo en el lector.

La historia gira en torno a la desaparición de Carlos, el hijo del matrimonio formado por Mario y Alicia, una pareja joven que viven en Nueva Luarma, un pueblo que bajo su pantano se oculta sumergido el antiguo Luarma, a raíz de este triste suceso, se empezarán a suceder unos extraños y extraordinarios sucesos que pondrán patas arriba la vida de los distintos protagonistas de esta conmovedora, triste y dura historia.

Mario y Alicia no serán los únicos a los que le sucedan estos acontecimientos, a los dos amigos de su hijo Carlos, Javier y Alberto también asisitirán a estos sucesos, poniendo en serio peligro su cordura.

La investigación policial empezará a sospechar de Javier y Alberto, ya que el inspector Somoza estará cada vez más seguro de que ocultan algo, y saben más de lo que cuentan sobre la desaparición de su amigo.

Todo esto llevará a los protagonistas y al lector a asistir a unos acontecimientos que pondrán en serio peligro todo lo que piensan o creen saber, desembocando todo en un final donde como si fuera una olla a presión, y donde se descubrirá que había mucho más que la desaparición de Carlos, y donde a todos y cada uno de los personajes que pueblan esta novela les cambiará para siempre sus vidas, con mayores consecuencias a algunos de ellos.

Con Gespenst, Ignacio Cid Hemoso se afianza como una de las voces más personales del panorama literario español, con un estilo marca de la casa, manejando como muy pocos todos los medios de los que dispone para crear unas historias que dejan huella en el lector, donde, en vez de optar por lo fácil, que sería coger todos los tópicos y clichés del género de terror y en este caso de las historias de fantasmas, opta por valerse de él para crear una trama que irá atrapando al lector desde la primera página, y donde a base de dos o tres giros, sorprender al lector, cambiando totalmente el hilo principal con el que comenzó la novela.

El autor ha sabido dotar a la historia de un tempo y un ritmo preciso y directo, comenzando de una manera más pausada (que no lenta) para ir situando a los distintos protagonistas en el tablero, sabiendo en todo momento lo que tienen que decir y hacer, lo que hace que sean totalmente creíbles, dotándolos a todos con una personalidad muy bien definida, cada uno con sus temores y deseos más anhelados, siendo algunos de estos bastantes oscuros.

Uno de los puntos fuertes de Gespenst son los personajes, todos ellos desarrollados de una manera magistral, lo que hace que el lector se pueda llegar a identificar con alguno de ellos, si hubiera que destacar a alguno, sin duda sería el personaje de Mario, un padre torturado por la culpa por la desaparición de su hijo, siendo algunas veces poco más que un títere al lado de su mujer Alicia, no hay que olvidar tampoco al inspector Somoza, que aunque sea secundario, tiene sus momentos de protagonismo, poniendo todas sus ganas y su fe en intentar aclarar la desaparición de Carlos.

Otra cosa a destacar es lugar donde transcurre la mayor parte de la novela, Nueva Luarma, edificada justo al lado del pantano en el que se encuentra sumergido el antiguo pueblo que había allí antes, llamado Luarma, y que esconde algún que otro secreto, que se verá a lo largo del libro. Ignacio ha sabido crear un pueblo, pequeño y donde todo el mundo se conoce, lo que se verá reflejado en algunas situaciones que ocurrieron hace algunos años, en concreto una que está relacionada con Mario.

A pesar de que en un principio podría parecer una historia más de fantasmas, sobre todo al principio, el lector irá viendo como la historia se alejará de esos derroteros para optar por una trama de suspense, secretos ocultos con alguna pincelada de terror, para acabar en un final bastante sorprendente, y donde el autor demuestra su enorme calidad, dando su muy personal punto de vista de un género tan manido y usado como es el tema de los fantasmas.

En definitiva, Gespenst es una novela de una enorme calidad literaria, cosa que no sorprende, viendo lo anterior escrito por Ignacio Cid Hermoso, y otra prueba más de que aún nos queda mucho por descubrir de uno los mejores autores que tenemos en España. Habrá que estar atentos a futuras noticias sobre sus nuevas publicaciones, que seguro que sorprenderán a los lectores que se decidan a sumergirse en las historias de este gran autor. En mi opinión, Gespenst es uno de los mejores títulos publicados en lo que va de año, y de lo mejor que se ha publicado en la Linea Stoker, un título muy, pero que muy recomendable.

jueves, 2 de julio de 2015

Opinión literaria: "La Noche de los Muertos Vivientes" de Declan Sinnot por Víctor Cifu



La novelización de la película que fue responsable de establecer las bases del arquetipo zombi en la cultura popular está a la altura de lo que se requiere, una buena dosis de entretenimiento




EL CLÁSICO CINEMATOGRÁFICO DE GEORGE A. ROMERO, QUE REVOLUCIONÓ EL CINE DE TERROR (PADRE DE LOS MUERTOS VIVIENTES), LLEGA ADAPTADO EN ESTA NOVELA TREPIDANTE, TERRORÍFICA Y ATEMPORAL, PARA ROBARTE EL SUEÑO.

Las radiaciones procedentes de un satélite provocan un fenómeno terrorífico: los muertos salen de sus tumbas y atacan a los hombres para alimentarse.

La acción comienza en un cementerio de Pennsylvania, cuando Barbara, después de ser atacada por un muerto viviente, huye hacia una granja. Allí también se ha refugiado Ben. Ambos construirán barricadas para defenderse de una multitud de despiadados zombies que sólo pueden ser vencidos con un golpe en la cabeza.

La novela con un lenguaje directo y muy visual, interpreta el clásico y lo plasma en palabra. Una historia de supervivencia, repleta de acción, emoción y crítica social.


No voy hablar ni hacer referencias a la película de Gerge A.Romero ya que he disfrutado de esta obra como una novela de zombis y no como la novelización de una película y más tarde diré porque.

En esta obra nos encontramos una trama muy directa en la que los supervivientes son los protagonistas y deja un poco de lado la figura del zombi.

Con un lenguaje directo y visual, Declan Sinnot nos explica como un grupo de personas intentan sobrevivir a una plaga zombi, encerrados en una casa.

Es cierto que no podemos hablar de un novelón, pero tampoco creo que lo pretenda. La función de esta obra es la de entretener al lector durante las 170 páginas en las que está inmerso en su lectura, y lo consigue.

Tiene momentos en los que lo pasamos un poco mal poniéndonos en la piel de los protagonistas y hacen que te muevas del sillón más de la cuenta para ver si consiguen escapar o resolver diferentes situaciones.

En esta obra no encontraremos ni zombis rapidos, ni infectados ni nada por el estilo, sino que nos encontraremos con un zombi torpe y lento, el clásico. Esto es algo que a mi me gusta mucho, ya que si intentamos ser un poco coherentes los verdaderos zombis son aquellos que no corren ni son inteligentes ¡ESTÁN MUERTOS!. Es cierto que es menos espectacular que los infectados, pero dentro de lo fantástico es lo más real.

Sin excesivos giros argumentales ni florituras en su prosa, “La Noche de los muertos vivientes” es una perfecta obra para tenernos enganchado durante toda una tarde. Si no tenemos ganas de ver una película o diferentes capítulos de una serie es una buena oportunidad para introducirnos en esta aventura que no necesitaremos más de una tarde o una mañana para terminarla.

Nos encontramos con el primer libro de bolsillo de la editorial Tyrannosaurus y aunque no se puede pedir más por 9 euros, a mi me siguen fascinando los otros formatos con solapas, ilustraciones geniales de los artistas y un acabado de lo mejorcito que puedes encontrar en España para mi gusto. Pero como bien digo, es un libro de bolsillo así que el tamaño es más pequeño y no tendremos las solapas que tantos nos gustan.

Quizás esta es la primera vez que doy un pequeño toquecito de atención a Tyrannosaurus, pero me he encontrado demasiados fallos de ortografía en esta obra. Quizás es por culpa de la traducción, no lo sé, pero he leído varios libros de la editorial, algunos que superan las 300 páginas y nunca he encontrado tantos fallos como en esta obra. Pero todo sea dicho, es algo que aunque molesta a la vista, no perjudica a la hora de disfrutar la historia.

En definitiva pienso que “La noche de los muertos vivientes” es una buena novela para iniciarse en el género zombi ya que además de su corta extensión, podremos centrarnos en los pocos personajes que existen en ella y no perdernos nada de lo que nos cuentan.

¿Qué es mejor la novela o la película? Pues os contaré mi pequeño secreto… NO HE VISTO EL FILM DE GEORGE A.ROMERO, también por eso me ha sorprendido tanto el final.

Por cierto, ¿Existe Declan Sinnot? ¿Será un nuevo caso como Talbot Torrance? ¿Lo sabremos algún día? Yo me quedo con la duda.

martes, 23 de junio de 2015

Opinión literaria: "El mal camino" de Mikel Santiago una reseña de Francisco José Arcos Serrano




“Escenarios idílicos en la Provenza donde nada es lo que parece” 




Tras convertirse en un fenómeno internacional con La última noche en Tremore Beach, Mikel Santiago se consagra definitivamente como un maestro de la intriga con su segunda novela, aún más adictiva y llena de suspense que la anterior. 

En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chucks Basil, una estrella de rock en horas bajas.

Santiago se sirve de un escenario idílico e inquietante, en el corazón de la Provenza, para atraparnos en una historia que se lee compulsivamente y en la que late, de fondo, el destino de unos personajes marcados por sus errores.


El mal camino es la segunda novela de Mikel Santiago tras su debut, La última noche en Tremore Beach, con el que recibió el aplauso de crítica y público, convirtiéndose de la noche a la mañana en un auténtico escritor best seller.

Poco más de un año ha bastado para que Mikel nos entregue nueva novela y así mantener su status como importante escritor de terror psicológico (las comparaciones con Stephen King no son nada gratuitas).

En esta ocasión la historia se vertebra a través de una voz en primera persona (el personaje principal Bert), la cual nos guiará a través de unos hechos aparentemente aislados y que pronto se teñirán de una pátina de oscuridad que irá extendiéndose a los demás personajes con desiguales y catastróficos resultados.

La trama está urdida a la perfección, con un Mikel Santiago que conoce de sobra los mecanismos de este tipo de literatura, ralentizando o acelerando los hechos cuando la trama lo pide, resultando de todo ello una historia de esas que no se leen, se devoran.

El estilo se basa en uno en el que prima por encima de todo una narrativa directa y ágil que siempre acierta (incluso podemos disfrutar de auténticos momentos de ironía made in Bert para oxigenar un poco al lector entre tanta tensión), dejando para el final varios capítulos de auténtico infarto, fácilmente comparables a cualquier escritor de éxito internacional.

Otro punto a favor de Mikel Santiago es la construcción de personajes, a los que dota de las suficientes particularidades para que te los puedas imaginar sin demasiada complicación.

Para ir terminando me ha gustado mucho también el recurso y la hábil utilización de unos flashbacks que ayudan a entender el pasado tormentoso de nuestros personajes principales, pasado que vuelve a ellos activado por los hechos desastrosos que inician esta pesadilla.
 
En definitiva: El mal camino es un excelente y atractivo thriller psicológico que se erige por méritos propios como una de esas novelas que debes leer si eres un amante de este tipo de género. 

lunes, 22 de junio de 2015

Opinión cinematográfica: "Jurassic World" por Rubén Giráldez




Crítica Jurassic World
"El parque abre sus puertas... de nuevo"

En 1993 Steven Spielberg (E.T, Indiana Jones y la última cruzada) sorprendió a todo el mundo con la adaptación de la novela homónima de Michael Crichton, Jurassic Park. Una película para toda la familia repleta de aventura, acción, humor, suspense (incluso con algunas pinceladas de terror) en la que los dinosaurios volvían a caminar sobre la tierra gracias a la clonación. Esta película quedó al instante grabada en las retinas de todos los espectadores. Sobre todo de los más jovenes, quienes seguramente gracias al visionado de esta cinta, descubrieron su pasión por los dinosaurios. La película tuvo una secuela algo aceptable y una tercera parte muy olvidable. Sin duda, la primera película siguió (y sigue) muy presente. Por lo que no todos vieron con buenos ojos que se pusiese en marcha la producción de una nueva entrega (que pudo haberse realizado antes de no ser por la huelga de guionistas de 2007 y otros problemas con la producción). Pero la película ya se ha estrenado y está siendo todo un exitazo en taquilla, pasando de largo incluso por las cifras cosechadas por la secuela de Los Vengadores en su primera semana en cartelera.

Con Spielberg de nuevo en la producción, el director elegido para ponerse tras las cámaras ha sido Colin Trevorrow. Habituado a manejar pequeños presupuestos y que se ha encontrado con su primer blockbuster. Y la verdad es que ha logrado salir bastante airoso. Aunque el esfuerzo lo ha debido de debilitar demasiado. Ya que ya ha asegurado que no dirigirá la muy probable secuela de esta cinta.

Han pasado 22 años desde el fallido intento de abrir el Jurassic Park, pero esto no será impedimento para que InGen y el heredero del trono Hammond, Simon Masrani vuelvan a intentarlo con Jurassic World. Un nuevo y remodelado parque que comprende toda la isla Nublar y que ha añadido unos cuantos nuevos dinosaurios. 


Antes de que algunos ya critiquen la premisa de volver a reabrir un parque de estas características con ese terrible pasado. Pensadlo dos veces, porque ya nos dejan claro desde los primeros minutos que Jurassic World es un negocio a tener muy en cuenta. ¿Y cómo no va a serlo? ¡Es un lugar donde poder ver frente a tus ojos dinosaurios! Seguro que todos haríamos lo que fuera para ir a pesar de conocer lo ocurrido en Jurassic Park.

Siguiendo con la trama. Aunque el parque es todo un exito, los responsables sí que son cosncientes de que cada vez el público está más habituado a la visión de estas criaturas de tiempos remotos. Por lo que no tardan en concebir la arriesgada idea de diseñar su propio dinosaurio... ¿Qué podría salir mal?

La película no se anda con tonterías y es plenamente consciente de lo que el espectador quiere: dinosaurios desatados. Y tranquilos, que tendremos una buena ración de ello desde que el primer segundo en el que el Indominus Rex salga de paseo.

Jurassic World es un verdadero despliegue de efectos digitales que impresiona, la verdad. Pero un incondicional de Jurassic Park echará mucho en falta los animatronics, y es que, los espectadores de hoy en día, ya estamos bastante acostumbrados al CGI. Por lo que se habría agradecido un poco más de la "vieja escuela". Pero es cierto que las escenas del mosasaurus y el Indominus Rex son para recordar.

Muchos quieren compararla con Jurassic Park, pero me parece un error. Jurassic World es la perfecta secuela de Jurassic Park. Todo el metraje está plagado de guiños, homenajes y easter egg´s del inmortal film de Spielberg. 


Ha sido interesante descubrir que se ha reciclado la premisa del primer borrador de esta secuela gracias a la figura del personaje de Vincent D´Onofrio (Men In Black, Marvel´s Daredevil) que podría incluso darnos a entender por dónde podrían ir los tiros en las siguientes entregas (digo yo).

Es de alabar el trabajo a la hora de construír este parque temático. Porque al fin y al cabo, Jurassic World es eso. Y lo cierto es que el resultado es de sobresaliente. Todos los lugares de occio, el alojamiento, las atracciones... ¡si hasta tiene una zona infantil con crías de dinosaurio!

No me pararé mucho en los personajes. No es que sean completamente huecos y planos, pero apenas destaca ninguno. Cierto, tenemos a Chris Pratt (Guardianes de la Galaxia), que sigue dejando claro que se está convirtiendo en uno de los favoritos de Hollywood a la hora de encandilar al público con papeles de acción (con Jurassic World queda más que claro que es el sustituto perfecto en el rumoreado reboot de Indiana Jones). Su personaje es un ex-militar reconvertido en domador de velociraptors. Cosa que hizo poner el grito en el cielo nada más verse en los primeros trailers (pero tranquilos, con los raptors nunca se sabe...). Sin embargo, con él y sus mascotitas tenemos algunas de las mejores secuencias de la película.

Bryce Dallas Howard (Spiderman 3, Terminator Salvation), hija del famoso cineasta, encarna a la jefa de operaciones del parque. Una mujer absorbida por su trabajo y a la que su hermana le ha encasquetado los niños de turno. Poco puedo hablar de ella excepto por sus zapatos de tacón irrompibles que ya quisera Lara Croft.

Como ya dije, no faltará la pareja de críos. Y aunque uno es una pequeña dinopedia con patas y el otro un intento de Zach Effron siempre ojo a vizor en busca de jóvenes feminas, no resultan ser tan cargantes como los niños de las anteriores entregas. Aunque no faltarán los momentos de genialidad (véase la parte de la girosfera y la valla delimitadora abierta a una jungla siniestra) y los innecesarios diálogos motivados por el, también, innecesario divorcio de sus padres.

Lo cierto es que mis personajes preferidos han acabado siendo los secundarios interpretados por Omar Sy (Intocable) y Jake Johnson (New Girl, Malditos Vecinos). El primero, es la mano derecha de Owen en el cuidado de los velociraptores, al que heché en falta en el grupo de búsqueda que forman Owen y Claire. Y el segundo, es uno de los especialistas del parque que monitorizan y controlan todo. Su personaje es sencillamente cualquier fan de Jurassic Park, y aún por encima, protagonizada el momento más desternillante de la película. 


La banda sonora bebe mucho de la partitura del gran John Williams en la primera entrega, per se agradece a la hora de aumentar la sensación de nostalgia.

Es de destacar la acertadísima reflexión que se hace en la película sobre la industria del entretenimiento y que parece ser el propio Colin Trevorrow diciendole directamente al espectador que, aunque no logre alcanzar al clásico de Steven Spielberg, sí que le ofrecerá "más dientes". Porque en realidad eso es lo que queremos ver. Y sí, Jurassic World es una perfecta experiencia palomitera. Acción, aventura, humor y dinosaurios.

Claro que no es perfecta (ni pretende serlo) y que no está exhenta de lagunas y fallos argumentales, ¿pero qué blockbuster no lo está? Esta es una película para pasárselo tan bien como lo hacíamos cuando visionabamos Jurassic Park. Quizás es cierto que se pasaron de Deus Ex Machina en la parte final. Y que los quisquillosos de siempre se quejarán porque los dinosaurios no tienen plumas (¿Cuándo aprenderán a diferenciar película de documental?); aunque tendrán que tragarse sus palabras en un momento de la cinta... Pero aún así, te deja con ganas de más. Y estoy seguro de que ahora en adelante, los dinosaurios volverán a estar de moda. Así que si eres fan de la saga o simplemente quieres pasártelo en grande en el cine junto a tus colegas y un buen cubo de palomitas con esta monster movie, ya estás prepárandote para ver Jurassic World.

Lo Mejor: la sensación de pura nostalgia que produce al verla y el entretenimiento palomitero que es.
Lo Peor: La falta de animatronics y abuso del CGI y los fallos y lagunas argumentales.