martes, 22 de julio de 2014

Entrevista: Miguel Aguerralde






Hoy tenemos el placer de volver a contar con la presencia de Miguel Aguerralde. Ya participo por primera vez iniciando la sección ¿Cómo crear? Y hoy está con nosotros para contestar a todas nuestras preguntas. Espero que disfrutéis de la entrevista tanto como nosotros.


(VS)- ¿Por qué eres escritor?

(MA)- Probablemente me dedico a escribir por mi afición a la aventura y a resolver misterios. De pequeño jugaba a imaginar que vivía aventuras trepidantes, que me enfrentaba a los peligros y conquistaba a la chica. Me divertí con la lectura de novelas de intriga hasta que comprendí que en ninguna iba a encontrar exactamente lo que había imaginado y decidí animarme a escribirlo yo mismo.


(VS)- Noctámbulo, tu segunda novela, fue la que más reconocimiento tuvo al principio y consiguió que te pudieras presentar fuera de Canarias. Para todos los que no la hemos leído, cuéntanos que encontraremos en ella.

(MA)- Cuando afronté Noctámbulo quería escribir una novela de crimen y misterio a través de los ojos del malvado, en este caso, del asesino profesional contratado para matar objetivos seleccionados, que es lo que hace Sable, el protagonista de esta historia. Y por algún motivo se me ocurrió que el mejor malvado que podía incluir en mi novela sería aquel al que no se pudiera atrapar, al más difícil de matar, e introduje a un vampiro, que es una figura que encaja perfectamente con la personalidad y características del personaje.


(VS)- Sabemos que esta novela es difícil de clasificar en un solo género ya que se trata de una historia criminal con marcados toques de fantástico y el terror y el personaje principal es un vampiro. ¿Cómo se te ocurrió esta idea?

(MA)- El vampiro es uno de los terrores clásicos más potentes, por el que tengo fascinación, y quería explorarlo desde un punto de vista más cercano y actual, casi te diría convirtiéndolo en algo posible, dentro de unas pautas fantásticas que me permití establecer. Incluyéndolo en una trama policiaca realista, puedo descubrir un monstruo nuevo y diferente.


Miguel junto a Víctor Blázquez en el tercer evento ESMATER

(VS)- ¿Te gustaría volver a retomar una novela en la que su protagonista sea un vampiro o ya has descartado esa opción?

(MA)- Desde luego, tengo devoción por Sable y por el resultado de esta mezcla de novela negra con fantástica. Me encantaría continuarla.


(VS)- Vamos con “Ojos de Dios”. Esta novela te llevo a la Semana Negra por primera vez. ¿Cómo fue la experiencia?

(MA)- 23 escalones, la editorial que publicó Los Ojos de Dios, apostó muy fuerte en 2011 por su catálogo y un grupo de autores entre los que estaban Juan de Dios Garduño, Ángel Sucasas y Pedro Escudero pudimos acudir por primera vez a la Semana Negra de Gijón. Fue una experiencia impresionante presentar nuestras novelas en un marco así y compartir tiempo y espacio con grandes de la literatura actual como Dennis Lehane o Ramsey Campbell.


(VS)- En cierta pagina web definen esta novela con las siguientes palabras: “novela de aventuras de corte juvenil orientada a atrapar a un nuevo público con el gusto por la lectura” ¿estás de acuerdo con esta definición?

(MA)- Los Ojos de Dios fue mi tercera novela publicada pero en realidad es el primer texto largo que jamás escribí, aunque saliera a la luz más tarde. En ella volqué todas las inquietudes que como lector de aventura y suspense tenía entonces y creo que refleja bastante de cerca lo que puede gustar a los jóvenes lectores ávidos de misterio y emociones.


(VS)- ¿Por qué deberíamos leer “Ojos de Dios”?

(MA)- Se trata de una novela de aventuras al más puro estilo, donde la acción y las situaciones de peligro se suceden en cada capítulo. En este sentido es una novela ligera, puro entretenimiento, pero no exenta de algunas sorpresas.


(VS)- Ahora viene el momento de hablar de uno de mis personajes favoritos dentro de la literatura. Si señor, hablamos de Matt el Rojo. “Última parada: la casa de muñecas” es una novela que podemos encontrar terror e intriga. ¿En qué te inspiraste a la hora de crear a Matt?

(MA)- Las novelas de Matt el Rojo son un compendio de lo que me ha apasionado siempre en el cine policiaco y de terror. La dureza de la realidad en los personajes, la oscuridad intrínseca al ser humano y la lucha por sobrevivir un día más al momento que nos ha tocado vivir. Desde Harry El Sucio a Seven, desde Saw a El Silencio de los Corderos, 'Última parada' rozó los límites del thriller policiaco como más me gusta.

 
Miguel presentando "Caminarán sobre la tierrra" junto a Daniel Gutierrez
(VS)- A más de uno se nos han quitado las ganas de subirnos a un autocar (guaguas en las canarias) a altas horas de la mañana. A la hora de crear al asesino conductor de guagua, ¿te inspiro alguna mala experiencia que tuviste en la vida real?

(MA)- Alguna de las situaciones que describe la novela son tan reales que cualquiera podemos identificarnos con ellas. En concreto, el momento en el que una pareja se despide después del cine, cuando ella se marcha como única pasajera en el último bus de la noche, puede ser el germen de toda la novela.


(VS)- La desaparición de la editorial muy poco tiempo después de la publicación de tu novela afectó a la repercusión de la misma. ¿Crees que si hubieras publicado esta novela con otra editorial, hoy en día tendría más reconocimiento?

(MA)- 23 escalones, por desgracia, tuvo que cesar su actividad a finales de 2012, apenas unos meses después de presentar la novela, que por este motivo tuvo poco respaldo promocional y no logró llegar a donde me hubiera gustado. Sin embargo creo que las novelas debe sacarlas

quién apuesta por ellas y 23 escalones siempre tuvo un cariño especial por Matt. No me arrepiento en absoluto de haberla sacado con ellos.


(VS)- ¿Cuánto tiempo tenemos que esperar para volver a tener una nueva novela protagonizada por Matt el Rojo?

(MA)- Matt es un personaje del que todavía me queda mucho por explorar y creo que pronto podremos volver a poner su historia sobre la mesa.


(VS)- Seguimos con tu siguiente obra. “Despiértame para verte morir” una novela que también podríamos catalogar tanto en género de terror con este toque de intriga y suspense que enriquece la novela. Si no recuerdo mal esta novela fue creada a través de una pesadilla que tuviste. ¿Cómo conseguiste que un simple sueño se convirtiera en novela?

(MA)- Resulta curioso cómo el subconsciente escribe las novelas por nosotros cuando menos lo esperamos, aunque por la mañana solemos llamarlas simples sueños. Una de las peores noches que recuerdo fue en la que me sentí en la piel de Marcus Crane. Soñé literalmente el horror que él afronta en la novela, y no es una sensación agradable, créeme. Pasé toda una mañana intentando transcribir lo que había soñado sin que se perdiera nada, o lo menos posible.


(VS)- Otra de las preguntas que siempre me he hecho es, ¿Por qué esta novela no la tenemos en papel? ¿Algún día la encontraremos en ese formato o queda totalmente descartado?

(MA)- El panorama para publicar en España está muy complicado, no digamos las expectativas de que tu obra en papel se venda. En cambio la edición en libro electrónico ofrece a los autores la posibilidad de llegar a muchos más mercados que haciéndolo sólo en papel, y a precios mucho más asequibles. Cuando la editorial Planeta se interesó por la novela para su rama digital y me explicaron lo que iban a hacer con ella, imagínate, no me lo pensé. Por supuesto la posibilidad del papel existe, todo depende de la aceptación que tenga en digital.


(VS)- Cuando recibiste que tu novela iba a ser publicada por el nuevo sello digital de Planeta y Casa del libro, ¿Qué fue lo primero que te vino a la cabeza?

(MA)- Me costó mucho creerlo, de entrada. Que una editorial como Planeta apostara, para abrir la sección de thriller de su sello digital, por mi modesta novela, nacida a raíz de una pesadilla y que para mí es tan especial, fue toda una alegría que refuerza mi ilusión por seguir compartiendo historias con los lectores.

Miguel Aguerralde y Macu Marrero firmando sus respectivos ejemplares



(VS)- ¿Has pensado en crear una continuación, o eres de los que piensa que las segundas partes nunca fueron buenas?

(MA)- Esta novela en concreto no tendrá segunda parte, pero nunca descarto contar historias que me emocionen así que si alguna de mis novelas me pide una continuación y me parece buena idea, me pondré a ello sin dudarlo.


(VS)- Si pudieras volver al pasado y otra editorial te ofreciera publicar la novela con ellos tanto en formato impreso como en digital, ¿cambiarías, o estas contento y satisfecho con Planeta?

(MA)- Estoy más que satisfecho con el trabajo de Planeta en digital en todos los aspectos que rodean a una novela. Por supuesto me hubiera encantado ver la novela también en papel, pero es una incógnita saber hoy en día hasta donde habría llegado, y salir en papel para acabar cogiendo polvo en un puñado de librerías, pues tampoco.


(VS)- Tu novela más reciente es “Caminarán sobre la tierra” de la mano de Dolmen. Una incursión en género zombi. ¿Cómo ha sido la experiencia y que te ha aportado escribir una novela diferente a lo que habías escritor con anterioridad?

(MA)- No soy gran aficionado al zombi, así que todo el proceso de escribir esta novela resultó nuevo y estimulante. Además pude dejarme llevar gracias a una trama de aventura histórica, que me apasiona, y divertirme escribiendo con absoluta libertad creativa.


(VS)- ¿Que podemos encontrar en tu novela que sea diferente a otras novelas en la que aparezcan muerto vivientes?

(MA)- En esta novela los zombis son la consecuencia de las malas acciones de los personajes que protagonizan la trama. Se trata de una investigación histórica a lo largo de varios siglos y que tiene que ver con la América Colombina y los ritos vudú. Cuando me planteé escribir sobre zombis tenía claro que no quería volver a los virus e infectados sino hacerlo aún más atrás, a la raíz mágica del mito, a los muertos que salen de sus tumbas.


(VS)- ¿Volverías a escribir sobre zombis, o crees que tu incursión en este género empieza y acaba con “Caminarán sobre la tierra”?

(MA)- La experiencia creativa ha sido increíble. Pocas veces he disfrutado tanto escribiendo una novela. Lo que tengo claro es que como autores debemos tener siempre todas las puertas temáticas abiertas, ¿por qué no? Yo no pienso cerrar ninguna.
 
Miguel en el festival de Sitges junto a Sergi Llauger, Víctor Blázquez y Manuel Martín


(VS)- Muchas opiniones coinciden en que tu novela es como leer al mismísimo Indiana Jones combatiendo contra zombis, ¿estás de acuerdo?

(MA)-Ese halago me encanta pero es porque la historia que cuenta esta novela es realmente una historia de aventuras, de investigación, de búsqueda de tesoros y de rituales que salen mal. Y precisamente porque salen mal aparecen los muertos vivientes para darle la vuelta a todo.


(VS)- También has participado en más de una decena de antologías, pero queremos hace hincapié en una en especial, ILUSIONARIA. ¿Cómo fue esa experiencia?

(MA)- Participé en la primera edición de Ilusionaria con una ilusión especial. No sólo por recibir la invitación de Juande Garduño sino porque nunca había escrito nada dirigido a un público infantil, a pesar de ser profesor de Primaria, e Ilusionaria me brindó esa oportunidad con el aliciente de colaborar en una buena causa.


(VS)- ¿Te gustaría volver a participar?

(MA)- Por supuesto que sí, pero creo que lo bonito es que la gran cantera de autores e ilustradores que tenemos en España tenga también esa oportunidad de añadir su granito de arena.


(VS)- Si tienes que elegir, ¿prefieres novela negra o de terror?

(MA)- Siempre que pueda, novela negra. Y siempre que toque el terror, será con una trama de novela negra de fondo.

Equipo PETA Z



(VS)- ¿Cuáles son las novelas que más te han marcado, las que más te han ayudado o inspirado a la hora de crear tus historias y las que consideras imprescindibles?

(MA)- Inevitablemente he de anotar aquí dos por encima de todas: Soy Leyenda y El Misterio de Salem's Lot. Pero mis ganas de dedicarme a esto han crecido leyendo a Conan Doyle, Dumas, Stoker y Poe. Añade un poco de Clive Barker, King y Pérez Reverte y más o menos por ahí van los tiros. Y cine y videojuegos, claro.


(VS)- Que proyectos a corto y largo plazo podremos ver de Miguel Aguerralde?

(MA)- Quiero terminar una novela de terror que empecé hace bastante tiempo y meterme de lleno en la ciencia ficción. Después, me gustaría dar forma a la segunda novela de Matt. Pero vamos, los proyectos se me acumulan, lo que me falta es tiempo.


(VS)- ¿Ser profesor te ayuda a la hora de escribir o más bien te quita tiempo y a veces consigue incluso bloquearte?

(MA)- Me permite escribir sin la presión de que mi sustento dependiera de las novelas, lo cual ya es bastante. Pero también quita tiempo y me obliga a pasar largas temporadas sin poder leer o escribir.


 (VS)- Para finaliza. ¿Cómo es tener que escribir mientras cierta personita te roba el teclado, se pone a reír, se pone a llorar, tiene hambre, etc. (risas)?

(MA)- Eso es una tragedia para mí como autor. Como persona y como padre soy más feliz que nadie, se me cae la baba y no dejo de mirar a mi pequeña con admiración. Pero cuando tengo la necesidad de escribir y no puedo... Uf, ardo.


Muchas gracias por haber participado una vez más con nosotros. Esperamos que hayas disfrutado respondiendo estas preguntas tanto como nosotros hemos disfrutado realizándolas. Seguro que nuestros lectores estarán encantados de conocer un poquito más a un escritor como tú. Enhorabuena por todos tus trabajos y muchísima suerte no solo en los proyectos literarios sino en la vida en general. Un fuerte abrazo.


Muchísimas gracias a ti y un fuerte abrazo. Hasta pronto.

viernes, 18 de julio de 2014

Concurso 3000 visitas



Solo cuatro han sido los valientes que nos han enviado el microrrelato. Todos ellos muy buenos pero como siempre pasa en los concursos tenemos que dar un ganador. Entre Tony Jiménez, Carlos Monteros “Dr. Motosierra” ( aprovecho para agradecerles que aceptasen ser jueces, gracias),  y un servidor hemos decidido que el afortunado que se lleva el libro “Exégesis” firmado por Alejo Cuervo es…..

Daniel M. Givaudan


Enhorabuena al ganador y gracias a los demás concursantes por participar.
A continuación os dejamos disfrutar de esta pequeña historia. 




Estaba a punto de bajar la antorcha y encender la pira funeraria cuando su mano se detuvo.

—No puedo hacerlo —pensó.

La miró, recorriendo con sus ojos aquel cuerpo que le había hecho romper sus votos. Aquel cuerpo que lo había trasportado a otro mundo. Se detuvo en sus labios, ahora cerrados, de la única mujer que había amado en toda su vida.

Las lágrimas empezaron a brotar. Intentó parar, pero no sirvió de nada.

Tenía tantas ganas de besarla.

Deseaba acariciar otra vez aquel pelo rojo y salvaje, hacerle el amor toda la noche como un loco y amanecer, rendido, cubierto de pieles con ella apoyada en su pecho.

Sintió algo frio, que agarraba su mano.

—Jooon... —susurró Ygritte con una voz gutural
¿Ygritte?—Balbuceo Jon
—Mi amor…
— ¡Ygritte! —Dijo Jon mientras seguían cayendo lágrimas por sus mejillas.

Ella se abalanzó sobre él y le arranco el labio inferior de cuajo. Ygritte devoraba su cara cuando la antorcha cayó de las manos de Jon, prendiendo fuego a la pira funeraria, ardiendo juntos.

Jon sangraba, pero eso ya no importaba, ella estaba viva. E Iría hasta el mismísimo infierno con ella.

Esta vez se quedarían en su cueva, por siempre.
 

jueves, 17 de julio de 2014

¿Cómo crear? por Alberto M. Caliani




CÓMO CREAR por Alberto M. Caliani



Escribir es un trabajo que ocupa veinticuatro horas al día. El proceso creativo es mucho más que sentarse ante la pantalla vacía de tu ordenador y empezar a juntar palabras con cierto sentido. Siempre hay una idea inicial que es origen primigenio de esa historia que te mortificará durante incontables noches y que te hará empezar a vivirla en tu duermevela durante meses, incluso años, y cuyo proceso de gestación, además de ser a veces doloroso, tiene una duración incierta. Si eres escritor, ha llegado el momento de coger al gorila por los huevos y plantearte la posibilidad de organizar ese caos imaginario para construir algo tangible: tu obra.


Cualquier cosa puede disparar ese proceso en el que una mano invisible arroja una semilla en el campo de cultivo de tu mente y hace que florezca el milagro de la creatividad. El detonante puede ser una experiencia propia o ajena, una película, una imagen en las noticias, un libro o una epifanía ninja que te ataca a traición. No busques culpables: tu cerebro se acaba de quedar preñado y es tu decisión dejar hibernar a ese embrión per sécula seculórum o llevar el embarazo a buen puerto y acabar pariendo una criatura que estarás deseando mostrar al mundo. Luego serán el público, los lectores y la crítica quienes le den el lugar que se merece en el panorama literario. Quien sabe: tal vez tu hijo sea recordado por generaciones venideras..., o puede que caiga en el mayor de los olvidos.


En este artículo explicaré cómo funciona en mí este proceso creativo, y ya os adelanto que me veo capaz de enfocarlo desde distintas perspectivas, ya que este ha ido mutando a través de las dos novelas que he escrito hasta la fecha («El secreto de Boca Verde» y «La conspiración del rey muerto») y de la que estoy escribiendo ahora mismo y que está en un estado muy avanzado de gestación (a esta última la llamaremos «Proyecto impío»)


PLANIFICACIÓN VS. IMPROVISACIÓN

A los amantes de las etiquetas les priva catalogar a los escritores como navegantes de brújula o mapa. Yo tengo en consideración también a los que van con GPS (una mezcla de los anteriores), y ahora explicaré mi versión de cada uno de ellos, ya que cada una de mis novelas ha sido escrita siguiendo un método distinto. Ojo, esto no fue premeditado: creo que la experiencia y el oficio te van dirigiendo, sin saberlo, hacia tu forma más eficaz de trabajar. En 2003, cuando empecé a escribir «El secreto de Boca Verde», tardaba dos días en escribir quinientas palabras y el resultado era pésimo: sobreadjetivación, frases larguísimas, descripciones insoportables, exceso de información... Y lentitud, mucha lentitud y parones terribles. Hoy día, escribir dos mil quinientas o tres mil palabras en dos o tres horas es algo normal para mí. No os voy a engañar, no es habilidad: es oficio; es escribir durante años a diario e ir absorbiendo técnica sin darte cuenta siquiera de que la absorbes. ¿A que no recuerdas cuando empezaste a hablar? De repente hablabas, pero tardaste de quince a veinticinco años en hacerlo realmente bien y expresarte con una propiedad acorde con la plenitud del conocimiento. Esto es igual. Si escribes (y lees, ojo, esto es importantísimo) a diario durante quince o veinte años, muy torpe debes de ser para hacerlo mal. Y cuidado, que nunca dejamos de aprender.


LA BRÚJULA: ¡QUE VIVA LA AVENTURA!

«El secreto de Boca Verde» fue mi primera novela y, reconozcámoslo, no tenía ni puta idea del oficio de escritor. Sabía mezclar ideas con palabras como un puñetero aficionado, por eso tardé tanto tiempo en terminarla: había que rehacerla una y otra vez, hasta que quedó decente.

            
Para mi ópera prima fui un absoluto escritor de BRÚJULA. Empecé a navegar —muy apropiado, porque el libro empieza con una canoa a la deriva, que así iba yo más o menos— sin tener ni idea de dónde quería llegar, ni lo que me iba a encontrar por el camino. El germen de «Boca Verde» nace de mi deseo de escribir una historia de conquistadores, y termina siendo un thriller de aventuras con toques sobrenaturales y de ciencia ficción. Este es el efecto brújula: sabes más o menos el punto cardinal al que te diriges, pero vas dando bandazos gran parte del tiempo. La historia se fue creando capítulo tras capítulo, con unos personajes principales que fueron mutando: unos tomaban protagonismo, otros acabaron con un papel menguado e incluso otros desaparecieron sin dejar rastro. Poco a poco, el argumento fue tomando forma hasta convertirse, después de cinco años, en un libro que ha encandilado a la inmensa mayoría de sus lectores.

            
Fue divertidísimo escribirlo, ya que me iba sorprendiendo conforme lo hacía. Yo fui el primero en vivir la aventura que muchos de vosotros conocéis. Me fui documentando mientras la escribía —otra labor apasionante—, y contemplé la selva, sus secretos y la fauna humana que la infestaba con ojos de descubridor. Una experiencia maravillosa..., y muy larga.

            
Al final, fueron 289.000 palabras (después de recortar información superflua) de una historia construida con un fuerte armazón aunque sin planos, con múltiples subtramas, que llega con facilidad al lector sin dejar flecos sueltos. El cómo acabé llegando a puerto todavía es un misterio para mí. Creo que si tuviera que repetir algo así en la actualidad, a pesar de todo lo que he aprendido durante estos años, fracasaría. Para colmo, no soy el típico escritor que toma notas: tengo una memoria selectiva acojonante para ciertas cosas (soy malísimo para recordar nombres y caras, pero si se me ocurre una idea a las 4 AM, no se me olvidará jamás, aunque no la anote). En definitiva: que «El secreto de Boca Verde» me saliera como me salió, improvisando durante años, fue un verdadero milagro.


PROS DEL SISTEMA BRÚJULA: 
* Método muy divertido. Sorprende hasta al propio autor.


* Al estar abierto a la improvisación, la historia irá cambiando conforme la escribes, lo que puede desembocar en momentos formidables.


* La mayoría de las veces, las ideas geniales son geniales de verdad.


* Para autores increíblemente creativos, este método, aunque caótico, es el mejor.


CONTRAS DEL SISTEMA BRÚJULA:
* La suerte es un factor importante: no siempre se nos ocurren las mejores soluciones para ciertas situaciones. Es la desventaja de la improvisación, que dependemos mucho de la inspiración.


* Tendrás que revisitar muchas veces capítulos anteriores para acoplar la narración a los acontecimientos que vas desgranando. Esto a veces se convierte en una pesadilla y corres el peligro de dejar cabos sueltos o incongruencias que luego no tienen remedio. Y ojo, que los corta/pegas, eliminaciones y cambios dejan luego mucha basurilla en forma de erratas, repeticiones de palabras y otras lacras.


* Sufrirás parones creativos y frecuentes atascos, lo que alargará el tiempo de escritura hasta límites insospechados. Una novela que podrías acabar en 6 meses se te puede alargar hasta dos años o más con facilidad pasmosa. Estos parones son los cementerios de muchas obras buenas: hay quien se atasca y tira la toalla.


* Si por el contrario, estás en un periodo de mucha creatividad y para ti no existen esos bloqueos, la extensión de la obra correrá peligro de dispararse hasta el infinito. Te gusta tanto tu obra que no deseas que termine. Cuidado: aunque vayas sin rumbo, hay que saber parar.

* Careces del control de la historia, aunque te parezca que lo tienes. Se produce el síndrome del «yo controlo» de las drogas: te crees que controlas, pero vas dando bandazos.



EL GPS: NAVEGANDO HACIA UN PUERTO MÁS ALLÁ DEL HORIZONTE

Mi siguiente obra fue «La conspiración del rey muerto», una novela histórica basada en una idea de uno de mis mejores amigos, José Miguel Recio, que es el padre de la criatura. Yo puedo decir con orgullo que soy la madre. Él puso su semilla en mí y yo crié a sus personajes hasta desarrollar una historia que cubre veinticinco años, desde 1578 a 1603. José Miguel Recio tenía muy claro cómo empezaba la novela y cómo se desarrollaba al principio, y también una imagen cristalina del final. Pero, ¿qué pasaba durante esos veinticinco años?


Con estos datos apuntados en unos folios, emprendí este nuevo viaje usando el sistema del GPS: sabía de dónde partía y dónde quería llegar, pero no por dónde me llevaría la aventura. En esta ocasión, tenía un poderoso aliado a mi favor: la Historia. Entrecruzando personajes que existieron en realidad con otros paridos de la imaginación de Recio o de la mía propia, fui creando sus vidas y vivencias, sus alegrías y pesares, y una trama cargada de acción, guerra y conspiraciones. Aquí sí que me vi obligado a tomar notas y a hacer ciertos esquemas para no sacar los pies del tiesto y que algún erudito me pusiera la cara colorada. Incluso viajé al Escorial, a Palos de la Frontera (esto fue para subir a bordo de una carabela y hacer un completo reportaje por dentro; mi grupo de aventureros se mueve por mar a bordo de la Cruz do Sul, un velero de este tipo) y a Sanlúcar de Barrameda, lugares clave de la historia.


PROS DEL SISTEMA GPS:
* Te da juego para improvisar, aunque te mantiene en unos parámetros más controlados que cuando navegas a brújula, así que lo más probable es que no desbarres mucho ni te alejes demasiado de la trama principal.

* Al conocer las etapas finales de la historia, es más fácil encarrilar la narración.

* Puedes disfrutar del factor sorpresa durante muchos capítulos, y la experiencia será, sin duda, divertida y gratificante.


CONTRAS DEL SISTEMA GPS:

* Los mismos que el sistema BRÚJULA pero muy minimizados, a excepción del último, ya que al conocer el final de la historia podrás evitar esos bandazos.



EL MAPA: LA DISCIPLINA ME HARÁ EFICAZ

Por último, estoy trabajando desde finales de mayo de 2014 en el «Proyecto impío» (no se titula así, es por llamarla de alguna forma sin revelar su título), una novela de terror demoníaco que abandoné en 2010 para sumergirme en «La conspiración del rey muerto». Es menos extensa que las anteriores (289.000 palabras «Boca Verde» y 202.000 «La conspiración»). Aquí sabía cómo quería que fuera el final y ya tenía escrito un cuarto de la misma. La he retomado después de once años de escribir prácticamente a diario, y con una herramienta que, cuando la conoces, se te convierte en indispensable: el Scrivener, un software específico para escritores. Y aquí, queridos amigos, decidí usar el sistema del MAPA.


Antes de proseguir, os diré que nunca jamás he escrito una novela en un solo archivo de Word. Siempre lo he hecho capítulo por capítulo, numerados, poniéndole a cada uno de ellos un nombre descriptivo de trabajo para saber qué demonios pasaba en él. Unos ejemplos imaginarios:

1 – Capítulo I, inicio, presentación de protagonista, encuentro con fulano, descripción breve de la Isla Wight.

2 – Capítulo II, protagonista pelea contra Rogers. Este, derrotado, entrega perla negra al prota, que luego conoce en taberna a la chica.


Todo esto, en una carpeta, te permite revisitar luego capítulos anteriores echando solo un vistazo a su título. Una vez tienes todos los capítulos listos, los unes en un solo archivo de texto y ya tienes el manuscrito terminado. Con este sistema de trabajo, es lógico que me enamorara del Scrivener a primera vista.


Explicado de forma muy somera, el Scrivener se divide en tres zonas distintas: la central, que es el procesador de textos en sí; la de la izquierda, en la que podrás dividir la novela en diferentes capítulos, además de colocar en forma de árbol de archivos bases de datos de personajes, de localizaciones, investigación, fotografías... Lo que te dé la gana. Y podrás viajar de uno a otro con una facilidad pasmosa, incluso trabajando con dos ventanas a la vez (por ejemplo, en una escribiendo tu obra y en la otra archivos de documentación) y sin salir del programa. A la derecha, hay un bloc de notas donde puedes hacer diabluras, aunque yo me limito a escribir sinopsis de cada capítulo; resúmenes escritos de cualquier manera que forman el esqueleto de la historia y que luego desarrollas en el procesador de textos. Gracias al Scrivener, quise probar el sistema más profesional y controlado de escritura de todos: el MAPA. Es el que usa la mayoría de escritores profesionales y, si bien siempre he abogado por la improvisación y la libertad, este sistema ha acabado demostrándome que es el mejor.


En el Scrivener, divido en su zona izquierda la novela por capítulos, y en la zona derecha voy haciendo un resumen de lo que va a suceder. Cada vez que aparece un personaje nuevo, creo una ficha suya con sus características principales, y los voy organizando en subcarpetas que me permitan una pronta localización. Hago lo mismo con enclaves importantes cuya descripción vaya a ser relevante en la historia. Abajo de todo, también en la zona izquierda del Scrivener, tengo un apartado de documentación.


Es ahora cuando toda nuestra creatividad en bruto debe salir a la luz. Vamos a crear la estructura de la novela trabajando en la zona derecha del Scrivener. Olvídate de giros lingüísticos, de la prosa, de los diálogos y de cualquier otra cosa. Aquí hay que plantar idea tras idea. ¿Qué pasará en el capítulo 1? ¿Cómo lo enlazo con el 2? Que no te preocupe que nadie, excepto tú, pueda entender lo que escribes ahí. El objetivo es que esté claro para ti. Si la idea en tu mente es más o menos nítida, en unos días, como mucho en unas pocas semanas, te darás cuenta de que tienes tu historia escrita de principio a fin, con los conflictos, subtramas y giros que hayas querido darle. ¿Que tienes que corregir o cambiar algo? Lo encontrarás fácilmente en ese armazón. Una vez todo este proceso esté cerrado, ya tienes tu MAPA: es momento de escribir capítulo por capítulo tu novela.


En esta segunda etapa es cuando escribes la novela en sí, ciñéndote lo más posible al mapa creado. ¡Atención! El mapa tiene sus carreteras, pero tú eres un todo terreno. Si bien navegarás de forma más rápida y recta hacia tu objetivo —el final—, nada ni nadie te impide hacer una parada en el camino más larga de lo programado o salirte de la pista para una fiesta sorpresa que no estaba prevista en tus sinopsis. No solo es lícito, sino que os animo a hacerlo. Veréis cómo teniendo un mapa que seguir sabréis regresar de nuevo a vuestro objetivo principal con facilidad. Además, si veis que necesitáis dar un cambio radical al futuro de vuestra historia, siempre podéis regresar a la fase de planificación y cambiar el mapa. Una vez cambiado, retomar esa nueva ruta será muy fácil.


PROS DEL SISTEMA MAPA:

* El proceso de creatividad en bruto se da en una fase temprana, por lo que acabarás teniendo una visión muy clara de la obra de principio a fin.

       
* Trabajando con un guión previo, escribirás con la tranquilidad de tener que crear poco, así que podrás enfocar tu atención en el ritmo y la prosa, y los resultados serán más rápidos y hermosos. Eso te animará: verás cómo tu obra crece y toma forma delante de tus ojos.

          
*  Tendrás mucho más control en general, sobre todo en la extensión del manuscrito. Es raro que se te dispare trabajando con este método.

           
* Una vez más te advierto y te animo a la vez: si durante el proceso de escritura se te ocurre una idea genial, abandona momentáneamente el mapa, ejecútala y luego regresa a él. Por muy buen sherpa que seas, siempre estás a tiempo de descubrir otra senda o un atajo.




CONTRAS DEL SISTEMA MAPA:

* Si eres un tipo extraordinariamente creativo y no has plasmado todas tus ideas en el esqueleto de la novela, te puede llegar a aburrir un poco.

       
* Lo que escribes no te sorprenderá: lo sabías de antemano.

He hablado aquí del uso del Scrivener, pero la mayoría de la gente construye su mapa literario a base de notas manuscritas, documentos impresos, fichas de cartón para los personajes, etc. Hay mil maneras de organizarse para llegar al mismo objetivo: escribir una buena novela, atractiva y bien armada.

Pantalla del Scrivener del "Proyecto impío" (Parcialmente censurada)

Bocetos de mapas de "El secreto de Boca Verde" (que no tienen nada que ver con el mapa literario del que se habla en este artículo)

         
Por mucho tiempo que lleves escribiendo, te invito a probar un método distinto al que usas de forma habitual. Es posible que te lleves una sorpresa agradable y descubras un sistema que te permitirá escribir mejor o, al menos, explorar territorio desconocido, que siempre viene bien. Ya sabes que en este oficio nunca terminamos de aprender.

            
Si alguien quiere conocer más detalles sobre mi visión del proceso creativo, que no se corte en preguntarme a través de este mismo blog o a través de Facebook. Para mí ha sido un placer compartir todo esto con vosotros desde "La Ventana Secreta", y desde aquí le doy las gracias a Víctor Cifuentes por haberme dado la oportunidad de expresarme desde su página. :)