martes, 20 de septiembre de 2016

Opinión cinematográfica: "Kubo y las dos cuerdas mágicas" - Crítica de Rubén Giráldez




El cine actual busca exprimir sus propuestas hasta la última gota. Si un título ha tenido cierto éxito, el estudio no se lo pensará mucho para producir una secuela (o secuelas), precuela o un spin-off de algún personaje. Y por supuesto el cine de animación tampoco se libra.

Este verano lo hemos podido comprobar con la (tardía) secuela de Buscando a Nemo (en la que el desmemoriado pez cirujano conocido como Dory era la protagonista) y la QUINTA entrega de Ice Age. Pero recordemos que el verano pasado fue el turno de Los Minions, mientras esperamos a ver qué nos ofrecerán en Gru 3.... E incluso ya se está pensando en realizar la secuela de la estupenda Zootropolis.

Este interés en explotar estos títulos puede llegar a repercutir en su calidad (si no, esto se dará, inevitablemente, en sus próximas entregas). Son pocos los estudios que se nota que prefieren centrarse al 100% en la película que están realizando antes siquiera de pensar en forzar la continuación de su historia. Seguramente estéis pensando en los estudios Ghibli... ¿Acaso decidieron realizar una segunda parte de El Viaje de Chihiro a pesar del éxito conseguido? ¿Alguien quiere un spin-off del Gatobús de Mi Vecino Totoro?...


Está claro que el estudio nipón es el mayor referente en cuanto a títulos de animación cuidados al detalle y que no fuerzan para rascar más los bolsillos de sus espectadores. Pero desde hace unos años, los chicos de Laika están tratando de destacar también en el mundillo del cine de animación. Y, además, usando el Stop-Motion como recurso para contar sus historias.

Por si alguno desconoce en qué consiste esta técnica: Se trata de realizar una serie de fotografías a un objeto estático uniéndolas para dar la sensación de movimiento. Desde los orígenes del cine, este método ha estado muy presente. Aunque está claro que logró extenderse y popularizarse del todo gracias a ser la técnica utilizada para recrear la adaptación del poema de Tim Burton (Ed Wood, Sleepy Hollow) Pesadilla Antes de Navidad.

Es un proceso bastante laborioso y arduo. Que necesita de mucho tiempo para llegar a reproducir algo tan nimio como un saludo. Pero desde luego, todas estas producciones logran calar bastante en el espectador. 


Laika decidió experimentarse en esto. Y en sus comienzos está el estupendo trabajo realizado en La Novia Cadáver. Que muchos desconocen ya que trabajaron a la sombra de Tim Burton Productions. Su verdadero debut fue con Los Mundos de Coraline, que adaptaba una novela del gran autor Neil Gaiman y que ya demostraba los sellos de identidad del estudio trasladando este cuento de hadas oscuro que fascinó a muchos (y lo sigue haciendo).

Su segundo paso fue con ParaNorman (aka El Alucinante Mundo de Norman). Un homenaje al cine de serie B y Z que se presentaba como otra historia sobrenatural. Aunque esta más "amigable" y divertida que Coraline a pesar de tanta maldición, brujas, fantasmas y zombis puritanos que se paseasen por la pantalla.

Los Boxtrolls resultó ser, a mi gusto, un pequeño tropezón para el estudio. Siendo otra adaptación literaria (esta vez más infantil que la de la historia de Gaiman) que parecía querer ser más comercial. Pero que mantenía un tono y una estética bastante grotesca como para querer ser ofrecida a un público mayoritariamente infantil. Por no hablar de que al final, a nivel argumental y narrativo dejaba mucho que desear... Aún con todo, Laika logró ser nominada al Oscar de Mejor Película Animada de ese año.


Con sus más y sus menos, lo cierto es que en sus tres películas. Laika ha demostrado el cariño y buena mano utilizados en las recreaciones de los mundos y personajes de cada una de sus historias. Todo ello jugando con "modestos" presupuestos que no suelen pasar de los 60 millones de dólares (como es el caso de Kubo).

A pesar de su (relativa) juventud. El estudio Laika ya debería considerarse todo un referente en cuanto a cine de animación actual se refiere. Y si no, para eso tenemos su nueva película: Kubo y Las Dos Cuerdas Mágicas.

Para ello, nos invitan a adentrarnos en un mundo de corte oriental para asistir a la aventura de un joven tuerto en la búsqueda por conocer sus orígenes y librar a la tierra de un mal que resulta ser bastante familiar.


Travis Knight, presidente del estudio, decide debutar como director con esta historia que él mismo ideó inspirado por su estancia en Japón. Y desde luego se nota el cariño de Travis por esas tierras y su rico y fascinante folklore (asombrado me quedé ante la representación del yokai Gashadokuro). Además de amoldarlo a su estilo y hacerlo más agradable al gusto del espectador occidental. Desde luego, uno de los puntos fuertes de esta película es su puesta en escena e idiosincrasia.

En esta ocasión, Laika se ha ayudado con el uso del CGI. Pero lo artesanal sigue primando. Y se nota (y agradece). Siendo el alarde visual, uno de los mayores atractivos de la película.

Pero dejemos los aspectos técnicos (en los que Laika sale victoriosa con suma facilidad) y vayamos al meollo del asunto. ¿Qué nos quiere contar Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas?

Pues precisamente, el núcleo y motor de esta historia son las historias. La película comienza relatándonos como la madre de Kubo logra escapar de una cercana amenaza. El propio Kubo es un cuentacuentos cuyas historias no tienen final. Y el viaje en el que se embarca es para poder descubrir su historia y darle un merecido desenlace.

Kubo es una fábula como las de antes. Que habla de nosotros como pocas producciones animadas logra hacer (y más hoy en día). No son pocos los momentos que desborda madurez por los cuatro costados. En ese punto, Laika sigue siendo irascible. Pero aún así continúa tratando de ser más "amigable" hacia el joven público. 

Su estructura narrativa es bastante lineal. Esto se le puede achacar a querer ser lo más fieles posibles al estilo narrativo de fábula clásica. Pero es una pena, pues es en esos pequeños y preciados momentos intermedios en los que podemos sentir la fuerza y profundidad que quieren transmitir. Aunque también acaban regalándonos increíbles escenas de acción y emocionantes momentos aventureros. Y, aunque muchos puedan achacarle una recta final algo facilona y bastante decepcionante respecto a lo ya mostrado. Uno no puede dejar de aplaudir al estudio al mostrar ese mensaje tras esa batalla final.

Por supuesto, la comedia está bastante presente. Teniendo su mayor exponente en el personaje de Escarabajo (para algunos será una suerte de Dory). Aún con todo se agradecen mucho estos momentos (a pesar de que a muchos les pueden resultar excesivos). No sintiéndose tan incrustados como en tantas otras producciones. 

Es complicado encontrar el equilibrio para lograr llegar a todos los públicos. Y Laika suele querer apelar al más maduro pero no queriendo olvidar a los más peques que puedan acabar asistiendo a sus películas. Es entonces cuando los primeros podemos sentir la película a medio gas. De todas formas, Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas goza de no pocos momentos puramente adultos. Sin ir más lejos, la primera aparición de las Dos Hermanas (INCREÍBLES personajes y no solo por su atractivo diseño) podría tildarse perfectamente de terrorífica o, cuanto menos, inquietante. La BSO es preciosa. Complementa muy bien y es una alegría al oído esos toques de shamisen. Amén a parte al tema While My Guitar Gently Weeps que versiona Regina Spektor, que se deja escuchar en los créditos finales para que el espectador acabe por decidirse a aplaudir ante el bellísimo espectáculo del que acaba de ser testigo.
El doblaje español ha sido bastante competente. Aunque creo que el segundo visionado en VO subtitulado será OBLIGADO. Teniendo en cuenta que la película cuenta con las voces de Matthew McConaughey (Interstellar, Mud), Charlize Theron (Mad Max: Furia en la Carretera, Monster), Rooney Mara (Pan, Carol) y, sobre todo, la de Ralph Fiennes (El Gran Hotel Budapest, El Dragón Rojo).

Son contadas las ocasiones en las que podemos encontrar películas animadas con mensajes tan profundos e importantes y contados con tal nivel de emoción y cariño, como lo presentado en Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas. Aún costando darle el sello de obra maestra, lo que es fácil es asegurar que se trata de una de las mejores cintas de animación. Y también se puede colocar como uno de los mejores títulos de 2016. Imprescindible.

Esperemos que la próxima propuesta de este estudio siga siendo igual de personal y especial como Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas. Y que algún día, Laika logre el reconocimiento que merece frente a los grandes estudios que monopolizan el sector.


Lo Mejor: La puesta en escena, su mitología propia y los bellos y los bellos y preciados mensajes de los que hace gala.

Lo Peor: Que por unos cuantos motivos no se le pueda tildar de obra maestra de la animación.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Opinión literaria "Familia de Cereal" de Tomás Sánchez - Reseña de FJ.Arcos Serrano


“El autor argentino disecciona en este libro las relaciones familiares y los roles tradicionales provocando en el lector sensaciones incómodas y agridulces.”


Familias salvajes, en proceso de disolución. Infancias rotas y el tránsito feroz a la adolescencia. Adultos con crisis existenciales y ancianos combatiendo en la recta final. En este libro pareciera haber un cuento para cada etapa de la vida. Son los temas de siempre (la identidad, el amor, los otros, la muerte...) revirados a la luz de fenómenos contemporáneos. ¿Cómo se narra la irrupción de Internet o la publicidad en nuestra historia? ¿Cómo se le da voz a los conflictos de género? ¿Con qué metáforas se puede aludir a la crisis argentina de 2001?

El concepto de familia disfuncional no es nuevo, de hecho se lleva escribiendo mucho sobre ello desde hace muchísimos años. Lo realmente difícil es hablar sobre este tema sin caer en la monotonía argumental y si lo miramos desde esta perspectiva, Tomás Bellochio nos ofrece un conjunto de relatos imprevisibles y perturbadores que bien merece una oportunidad por parte de ese sector de lectores que siempre van en la búsqueda de algo nuevo y diferente cuando se deciden por un título en concreto.
A priori lo que nos encontramos en estas páginas es un compendio de historias cotidianas donde la familia es el eje central de las mismas. Un núcleo familiar donde sus integrantes son de todo menos normales ya que el escritor se las ingenia de forma sutil para jugar con los límites entre el cuento fantástico y el realista, creando un territorio lleno de extrañeza donde nadie parece quedar indemne.
Son 12 los relatos aquí incluidos, así que ya os podéis imaginar que hay para todos los gustos y colores donde cada lector particular preferirá unos antes que otros. Lo que sí se puede decir del conjunto es que todos comparten un lenguaje preciso y rítmico, menos en algún cuento aislado donde Bellocchio se vuelve más poético y evocador. 
En definitiva: El autor argentino disecciona en este libro las relaciones familiares y los roles tradicionales provocando en el lector sensaciones incómodas y agridulces, lo que no es poco tratándose de un escritor desconocido por nuestros lares.
Desde aquí os recomiendo la lectura de este libro con el que quizás veáis desde otras perspectivas diferentes a vuestro núcleo familiar más cercano.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Opinion literaria: "Lobo contra perro" de Raquel Mayorga Baños - Reseña de Jorge Herrero


“Lobo contra Perro es una historia muy intensa y adictiva, que transportará al lector a una época fascinante y dura, donde el honor y la supervivencia estaba por encima de todo, buenos personajes y una trama que hará que el lector no deje de leer hasta el final”


El shogun se ha vuelto loco. Los caprichos del hombre más poderoso de la nación traerán consecuencias para el clan Somekawa.
Dado por muerto y guardián de un oscuro secreto, Haku el Lobo está dispuesto a dejarse la piel para evitar que un gran mal abandone el templo Ginkagami.
El invierno será más crudo que nunca. La sangre derramada manchará la nieve de rojo.
Ha empezado la batalla entre el que ha nacido para obedecer y el que vive para castigar al arrogante,
El combate ancestral del Lobo contra el Perro.

Lobo contra Perro es una historia englobada dentro del género “Chambara”, que alguien comentó en una presentación sería el equivalente, más o menos a la fantasía épica de la literatura japonesa, un género que aúna una ambientación histórica con toques de fantasía.
Esta novela es obra de Raquel Mayorga Baños, y ya se publicó por entregas dentro de la web Ronin Literario, una pequeña y humilde editorial que está apostando bastante por historias ambientadas en Japón, y en el Oeste, entre otros géneros, y que poco a poco va publicando en formato físico títulos como Delbaeth Rising (fantasía pura y dura al más puro estilo de los Reinos Olvidados, pero más dura y sangrienta), El Libro de Fantasías Eróticas (donde se mezcla muy bien la fantasía con el erotismo) y recientemente han publicado El hombre sin nombre, donde tres autores hacen un sentido homenaje a las películas que rodaron juntos Akira Kurosawa y Toshiro Mifune.
Para Lobo contra Perro la autora ha creado una historia ambientada en una época que siempre ha creado fascinación y ganas de saber más sobre ella, la época de los samuráis, y en sus doscientas páginas no da ni un solo momento de respiro al lector, logrando una lectura muy adictiva desde la primera página hasta el final
La historia comienza cuando el shogun, totalmente enloquecido encarga una difícil tarea a Somekawa Fudo, su mano derecha y el responsable de su ejército, que le traiga un misterioso objeto con el que según el Shogun, someterá a todos sus rivales y se convertirá en el amo y señor de todo, por circunstancias, la tarea pasará al hijo de Somekawa, Renka (uno de los protagonistas de la novela) que junto a sus mejores hombres realizará un peligroso viaje donde pondrá en serio peligro su vida y las de sus soldados. 
Conseguirá el misterioso y terrible objeto, pero tras realizar el y los suyos un acto tan terrible, que tendrá sus consecuencias, como verá el lector.
Pero todo no será tan sencillo como se pensaba Renka, ya que tras apropiarse del objeto que solicitó el shogun, aparecerá el otro gran protagonista de esta historia: Haku el Lobo, un personaje que esconde varios secretos relacionados con su pasado, y que se acabará enfrentando a Renka en un combate épico, donde ambos tendrán que sacar lo mejor y lo peor de ellos para imponerse a su rival. Todo esto llevará al lector a un final apoteósico y con una sorprendente e increíble sorpresa para uno de los protagonistas y que dejará al lector con la boca abierta.
Lobo contra Perro es una historia que no se anda por las ramas y va directa al grano, los protagonistas absolutos son Haku y Renka, los demás personajes, sin ser meros adornos, están más de acompañamiento para ellos, ya que la autora decide centrarse en exclusiva en estos dos. La trama tiene varios momentos de una crudeza y dureza muy acentuada, y en ningún momento intenta suavizarlo, y eso se agradece, ya que a pesar de ser una obra de ficción, tiene bastante realismo en las acciones y reacciones de los personajes y en el resultado final.
La caracterización de los protagonistas está muy bien lograda, teniendo cada uno su personalidad muy bien definida y marcada, y como se verá, ambos tienen sus grises, no siendo todo en ellos blanco y negro, dotándoles de una personalidad bastante real.
Otro punto fuerte de la novela es sin duda alguna, la ambientación tan bien hecha que ha realizado la autora, ya que en bastantes momentos de la novela, el lector puede sentirse transportado a esa época que tan atractiva ha sido y es para los que se adentren en este fascinante mundo.
En definitiva, Lobo contra Perro es un libro muy recomendable para todos los amantes de las historias de samuráis que se han podido ver en multitud de películas y novelas, y que tendrán con la lectura de este título muy buenos ratos con él, como le ha ocurrido a un servidor.
Una novela muy recomendable para todo aquel que disfrute de las buenas historias, con buenos personajes y con muy buenas ambientaciones. Sin duda alguna, todo un acierto para una editorial que poco a poco y paso a paso, va poniendo su granito de arena en el panorama literario, apostando por unos géneros que tienen bastantes seguidores.

martes, 30 de agosto de 2016

Opinión literaria: "Taimat. Búsqueda" de David Pintos - Reseña de Jorge Herrero


“Taimat: Búsqueda es el comienzo de una ambiciosa saga de ciencia ficción donde predomina por encima de todo la relación entre las personas y la búsqueda de respuestas  para desentrañar todos los misterios que rodean al planeta. Todo ello, enfocado de una manera más filosófica y humana, dejando de lado los tópicos de este género.”


En el interior de una gran esfera creada para perdurar la vida, Izan persigue el modo de salir en busca de semejantes y respuestas. Ha nacido para resolver el galimatías de una misión oculta, cuya información desapareció el día en que se quedó huérfano y solo.
Escuchar la voz de otra persona, comprender la razón de su condena, saber en qué lugar de la galaxia se halla, o averiguar para qué se ha preparado durante años, son las motivaciones que lo han mantenido con vida.
El camino hasta lograr entender lo que ha ocurrido en el pasado es largo y duro; en él descubrirá el amor, la amistad, el dolor y encontrará preguntas y respuestas.
Taimat es la clave de una epopeya perdida en el tiempo y el espacio, en la que Búsqueda pone los primeros pilares para entender las miles de incógnitas que presenta la aventura de Izan y Lucha construye un mundo hacia un final de pura Épica.
Cuando dejes de ser tú y te hayas convertido en el protagonista, vivirás, lucharás y dominarás en un universo sin límites del que no podrás salir jamás.

Taimat: Búsqueda es la primera parte de una trilogía de ciencia ficción escrita por David Pintos, un autor que con esta saga busca hacerse un hueco en el panorama nacional, y lo hace con una historia que trata de alejarse de las clásicas historias de la scifi, donde suele predominar la acción y la espectacularidad. Con Taimat, el autor recurre planteamientos más filosóficos donde lo que se busca son respuestas a los misterios que rodean a los habitantes del planeta donde transcurre la historia, y por encima de todo, trata de la relación e interactuación entre los habitantes, el cómo conviven, cómo reaccionan ante las distintas situaciones en las que se verán involucrados.
La historia arranca con Izan, el protagonista, una persona que se ha estado aislado toda su vida en una esfera y que busca respuestas para todas las dudas y cuestiones que se ha estado planteando durante todo el tiempo que ha estado solo y sin relacionarse con nadie.
Tras tanto tiempo aislado al final logra salir de su encierro y se encontrará con otra persona, en este caso una mujer llamada Antía, con la que emprenderá un sorprendente viaje por Taimat, que así se llama el planeta donde transcurre la novela, juntos irán haciendo descubrimientos a cada cual más asombroso y juntos tratarán de desentrañar todos los misterios y los secretos que les han ocultado durante todo este tiempo, uno de ellos, quizás el más importante, que sucedió en la Tierra y demás lugares para que hayan acabado en lugares aislados de todo y de todos.
Durante su extraordinaria aventura, se irán encontrando y relacionando con otras personas, que les harán descubrir otras formas de convivencia, otras formas de pensar, de todo ello, nuestra pareja protagonista irán recogiendo conocimientos que les harán madurar e incluso cambiar en determinados momentos su forma de pensar. El mayor descubrimiento será cuando se encuentren con la misteriosa raza de los Antianos, unos seres, que como descubrirán los lectores, son poseedores de increíble poderes y de una sabiduría sin igual.
Acompañaremos a los protagonistas en su increíble viaje, veremos cómo reaccionan ante los peligros a los que se enfrentarán, a las respuestas que irán hallando a la gran cantidad de preguntas y dudas que han tenido desde el principio, todo ello encaminado a un final con un giro totalmente inesperado y sorprendente.
Con Búsqueda se inicia una ambiciosa trilogía de ciencia ficción donde el autor busca desmarcarse de las típicas historias donde la acción, los combates y demás tópicos del género priman por encima de todo en muchos títulos de dicho género. Con esta saga, David Pintos quiere aportar su grano de arena a un género donde está prácticamente todo escrito, pero donde aún se pueden hacer cosas con algo de originalidad, ¿con Búsqueda lo ha logrado? En mi opinión, sí que lo ha logrado, sino en su totalidad, sí que en bastantes partes de la novela.
Cómo el mismo título dice, en esta primera parte los protagonistas intentarán buscar y hallar respuestas a la gran cantidad de preguntas que se les pasarán por la cabeza durante toda la historia, a la vez que tratarán de desentrañar los diversos misterios que pueblan este fascinante mundo, a la vez que todo esto ocurre, el lector irá viendo como Izan, el protagonista irá descubriendo y conociendo a multitud de personas, a destacar entre ellas a Antía, una joven que le acompañará durante todo el viaje, a parte de este personaje, el joven Izan irá interactuando con diversos grupos que se hallan desperdigados a lo largo de Taimat.
El autor, en vez del camino fácil, ha optado por una historia con bastantes tintes  filosóficos y centrándose en cómo se relacionan las personas, logrando que durante muchos momentos de la novela, el lector pueda llegar a empatizar con el protagonista o con algunos de los distintos personajes que pueblan un mundo que oculta muchos secretos y misterios. Uno de ellos es la raza de los Antianos, unos seres evolucionados y con unas características muy “especiales”.
Una de las cosas a destacar de la novela son los personajes, todos y cada uno de ellos tienen una personalidad muy bien definida, incluso los secundarios,  lo que hace que se diferencien muy claramente entre ellos y no parezcan seres planos y sin nada que aportar.
Y lo que es para un servidor de lo mejor de la historia, es sin duda alguna, la creación de Taimat, un mundo apasionante, fascinante, lleno de secretos y misterios, algunos dejarán sin habla a los lectores, se nota el trabajo y el mimo con el que el autor ha dotado a esta primera parte, que a fin de cuentas, no deja de ser la carta de presentación de la saga, y no ha tenido mejor manera de comenzar esta trilogía.
Taimat: Búsqueda es una novela que hay que leer con pausa y sin prisas, ya que no es la típica historia que se pueda leer de un tirón, debido en gran parte al ritmo con el que el autor ha dotado a la trama, un ritmo algo pausado y que se toma su tiempo a la hora de ir desentrañando los diversos misterios que están esparcidos a lo largo de la novela. Pero esto no quiere decir que sea una historia lenta o aburrida, ni mucho menos, todo lo contrario, está plagada de muchos detalles, lo que hace que sea una lectura que sumergirá al lector en un universo increíble, y por qué no, incluso en algunos momentos puede ser inquietante, sobre todo cuando se va acercando el final, con una gran sorpresa incluida, lo que dejará a los lectores con ganas de querer seguir leyendo las dos entregas siguientes (que están disponibles y a la venta).
En definitiva, Taimat: Búsqueda es toda una sorpresa muy agradable, una lectura adictiva desde su comienzo hasta su sorprendente final, y toda una carta de presentación de un autor que nos deparará otras historias igual de fascinantes que esta saga de ciencia ficción. Esta novela es el claro ejemplo que dentro de la autoedición, también podemos encontrar a autores e historias igual de buenas, incluso mejores que en los títulos publicados por editoriales normales, pero que como en ambos campos, hay que separar lo bueno de la morralla. 
En este caso Búsqueda pertenece al primer grupo, es una muy buena historia, con buenos personajes, y un mundo que nos deparará grandes sorpresas en las siguientes entregas. Totalmente recomendable para todo aquel que busque algo que se salga de lo habitual dentro de la ciencia ficción.


viernes, 26 de agosto de 2016

Opinión Cinematográfica: "Escuadrón Suicida" - Crítica de Rubén Giráldez


2016 está siendo uno de los mejores años para todo amante del cine de superhéroes. Comenzamos con la brutal e irreverente Deadpool. Continuamos con la amada y odiada, a partes iguales, Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia para seguir con los piques de supers con Capitán América: Civil War. Y poco después nos enfrentamos a la apocalíptica nueva aventura de los X-Men de Fox (y no me olvido que en unos meses daremos la bienvenida al Doctor Strange en el UCM). Pero lo que muchos estábamos esperando de verdad era la película que hoy nos ocupa. Una que tiene a villanos y antihéroes como los inesperados héroes para la ocasión. Siendo una oportunidad de oro para el reciente DC Extended Universe de ofrecer algo nuevo y fresco en este género.

Pero antes de meternos de lleno en la crítica, me tomaré la libertad de redactar unas líneas para aquellos que descubrieron la existencia de este grupo de DC cómics cuando anunciaron esta película. Y es que, aunque hayan dado el salto de las viñetas a la (pequeña) pantalla en varias ocasiones (siendo la más reciente la que vimos en Arrow) y en una estupenda película animada (Batman: Assault on Arkham). Siguen siendo bastante desconocidos para el gran público.
En sus orígenes editoriales (que datan de la década de los cincuenta), el Escuadrón Suicida se formó durante la Segunda Guerra Mundial con un grupo de soldados indisciplinados y que eran carne de cañón para misiones extraoficiales. Al poco (y con la introducción del personaje del coronel Rick Flag Sr.) se redujo la plantilla y sus aventuras ya tenían a monstruos gigantes, alienígenas y otras amenazas que convertían al grupo en un sustituto de la Sociedad de la Justicia de América (grupo que veremos en la segunda temporada de la serie Legends of Tomorrow). El Escuadrón caería en un olvido del que no saldría hasta los años ochenta cuando el artista John Ostrander le dio un lavado de cara en el 3º número de Legends, para descubrirnos al grupo que hoy en día conocemos: esa panda de villanos y antihéroes encarcelados que podían reducir sus condenas actuando en suicidas misiones extraoficiales del Gobierno Estadounidense bajo la amenaza de detonar explosivos que se les introducían en sus cuerpos si trataban de escapar o abandonar la misión.

Muchos personajes pasaron por este grupo con más o menos suerte (con el reinicio del Universo DC con los New 52, la introducción de Harley Quinn hizo que el grupo ganase más popularidad) y lo cierto es que el Escuadrón no ha tenido mucha relevancia en el Universo DC. Con lo que esta película es toda una arriesgada apuesta como lo fue hace poco para Marvel Studios, Guardianes de la Galaxia. Aunque a diferencia de esta, que venía tras unas cuantas películas que ya habían asentado su Universo Cinematográfico, Escuadrón Suicida supone el tercer film del DC Extended Universe tras El Hombre de Acero y Batman V Superman. 
Aunque a lo largo de los meses la película logró conformar un solido fandom a su alrededor que aguardaba impaciente la llegada del 5 de Agosto. Al igual que ocurrió recientemente con Batman V Superman, ha sido bastante lapidada por la crítica especializada. Llegando a mosquear al personal tanto, que incluso algunos comenzaron una campaña en Change.org para pedir el cierre del portal Rotten Tomatoes (una tontería si recordamos que esta web solo recoge críticas y que Warner Bros. posee gran parte del dominio). Pero es cierto que entre los críticos parece haberse generalizado una fobia a las capas y superpoderes. O al menos a los de DC... o eso parece. Ya que les perdonan a las producciones Marvelitas bastantes fallos y carencias que achacan a las producciones DC.

Pero vayamos a lo importante... ¿Escuadrón Suicida merece esa quema en la crítica? Pues, en mi opinión, al igual que en Batman V Superman (que me encuentro entre los dos bandos... aunque tirando por los desencantados), no lo veo tan justo. Si eres uno de los que esperaban esta película desde su primer trailer o simplemente quieres divertirte en la sala de cine. No te cortes y hazte con tu entrada. 
Aunque sí que es cierto que la película ha resultado ser bastante decepcionante si nos la ponemos a valorar más allá del simple producto de evasión de verano.
"El mundo aún está haciéndose a la idea de la pérdida de su mayor héroe y la proliferación de otros seres superpoderosos. Esto no pasa desapercibido para Amanda Waller, líder de una organización secreta (A.R.G.U.S) del Gobierno Estadounidense que pretende reunir a un grupo de criminales con poderes o habilidades que pueda ser su equipo de respuesta ante tales amenazas. Y ahora este recién compuesto Escuadrón Suicida tendrá que enfrentarse ante su primera misión... y no morir en el intento".

Pues sí, la película comienza justo tras los sucesos vistos en Batman V Superman. Siendo todo un acierto para la cronología, que aprovecha todo este vacío causado tras la batalla de Superman, Batman y Wonder Woman contra Doomsday y Lex Luthor y antes de la llegada de la Justice League, para ofrecernos esta gamberra aventura. 
Aunque se ha respetado el tono impuesto por Zack Snyder (300, Watchmen) en las anteriores películas del DC Extended Universe. En los primeros minutos ya podemos notar el toque que trae David Ayer (Fury, Sabotage). Con un característico estilo "undergound" y marginal que ya es todo un sello de identidad de esta producción. Aunque es cierto que acaba viéndose afectada por su saturación. Pareciendo que para ser villano tienes que ser un pandillero o gangsta con tu cuerpo salpicado con tatuajes, cadenas y adornos de oro y ropa customizada. 
Con este nuevo estilo que se le insufla a este Universo Cinematográfico comenzamos a conocer a los miembros del Escuadrón. En una primera parte que puede ser la más lenta, pero a la vez resulta la mejor de la película al poder ver en ella el potencial con el que Warner jugaba y que, desgraciadamente, desaprovecha a partir de esta presentación. 

Estos forzados héroes no son más que una panda de criminales, asesinos o pirados con poderes. Y esto es algo que se va diluyendo desde que el Escuadrón se completa. Ofreciéndonos una versión más macarra y extrema (eso sí) de lo que nos han malacostumbrado este cine. Pero que desde luego está a años luz de lo que debería ser este Escuadrón Suicida. Que a parte de una mala repartición de protagonismo y escritura de los personajes, se le une la falta de una calificación R que les limita y descafeína demasiado.
Otro duro golpe para la producción y que hace que tenga otra cosa en común con Batman V Superman, a parte de las malas críticas, es el gravísimo recorte para hacer el montaje presentado en cines. Esto es fácil de comprobar si uno revisiona los trailers de la película, donde notará que no son pocas las escenas que no se encuentran en la película (y la mayoría eran escenas memorables). Haciendo que muchos no se corten al asegurar que lo mejor de Escuadrón Suicida fueron sus trailers. Y la cosa es tan serie que incluso Jared Leto (El Club de la Lucha, Dallas Buyer Club) ha cargado contra esta decisión en recientes entrevistas. Y tras hacerse públicas varias escenas eliminadas (que os aseguro que cambian mucho la película), solo queda esperar a que Warner Bros. también saque una Ultimate Edition de esta película como hizo con Batman V Superman. 

Como os decía, a partir de la primera parte de la película esta va deshinchándose. Aunque mantiene la atención del espectador gracias a la acción "marca de la casa Ayer" en ese "paseo" por esa demencial ciudad al más puro estilo "1997: Rescate en Nueva York" hasta que se ve encaminada a ese decepcionante y genérico tercer acto final que parece que ya es todo un cliché de este género (y en el que más se ha prodigado Marvel Studios, todo hay que decirlo). Dando al traste la oportunidad que tenía DC de destacar de verdad con esta película que podía haber sido otro soplo de aire fresco al género.
Una trama mal llevada (que se le perdonaría, como hice con Deadpool, si aprovechase los otros elementos con los que juega) y una amenaza que resulta ser bastante grandilocuente para lo que pedía esta película (sobre todo con ese Joker callejero pululando por ahí). Aunque no voy a negar que me ha gustado que la parte mágica y mística del Universo DC ya esté la mar de asentada (adelantándose a Marvel y su Doctor Strange) y no se corten a la hora de trasladarla con todo su tenebrista estilo (¿aún hay esperanzas para una película de live action de La Liga de la Justicia Oscura?). Pero a la hora de la verdad acaba siendo demasiado simple. Por no hablar de que uno de los villanos (además de verse afectado por los terribles efectos digitales) acaba siendo innecesario (tan solo se le perdona por el momento de lucimiento de El Diablo). 

Pero guardemos las piedras y vayamos un poco con los halagos. Es hora de hablar de sus personajes:
Estaba claro que un personaje como Harley Quinn. Que ganó tanta popularidad en su debut en la serie animada de Batman de los noventa que se vieron "obligados" a introducirla en el canon editorial de los cómics DC. Y que es el personaje estrella para disfrazarse (o cosplayarse, como quieran decirlo) en convenciones de cómics, fiestas de Halloween y Carnaval. Iba a ser uno de las mayores bazas de esta película. Al igual que en los últimos cómics, esta alocada villana goza de gran protagonismo (aunque no tanto como el que servidor temía). Y bastante justificado, por cierto. A pesar de que Margot Robbie (El Lobo de Wall Street, Focus) no tenga precedentes con los que compararse en con el personaje que interpreta, se nos contagia el entusiasmo y cariño que la australiana le ha insuflado. Perturbada, peligrosa, sensual y, a la vez, inocente. 
A pesar de que el cambio de raza del personaje (algo que también se está dando mucho en las adaptaciónes comiqueras), mosqueó bastante, estaba claro que Will Smith (Hancock, Men In Black) no iba a decepcionar como Deadshot. Tampoco lo tenía difícil. Su personaje es el verdadero alma del Escuadrón. Por no hablar de que es el personaje mejor tratado y con transfondo para hacer conectar mejor al público. Pero Will también le dota de su incombustible carácter que tanto agrada al público. Asegurándose un aplaudido debut en el DC Extended Universe.
Estos dos son los que se comen la mayor parte del protagonismo. Algo esperado, pero que acaba doliendo al no ofrecernos una verdadera obra coral.
Joel Kinnaman (Robocop remake) cumple como Rick Flag. Simple y llanamente. Aunque lo intentan, no ayuda que le añadan el interés romántico a su sobrio personaje. Lo cierto es que acabas pensando en qué pasaría si Tom Hardy (Origen, Mad Max: Furia en la Carretera) hubiese aceptado este papel... 

Aunque hemos podido ver al personaje de Amanda Waller un par de veces en la pequeña pantalla, Viola Davis (Criadas y Señoras, El Juego de Ender) SÍ que hace honor al personaje que encarna y nos descubre a esta implacable mujer que ha llegado a encararse con la mismísima Liga de la Justicia. Desde luego, espero que Waller sea un personaje recurrente en el DC Extended Universe. 
La reinvención de Encantadora me ha gustado bastante a nivel estético (bebe bastante de los espectros del cine de terror oriental). Aunque por desgracia, la modelo Cara Delevigne (Ciudades de Papel, Pan) aún tiene mucho que aprender sobre la actuación (esto se ve cuando la vemos como June Moon). Sobre todo si este personaje vuelve a cobrar su relevancia en otra producción DC.
Hay que aplaudir que esta película suponga el primer acercamiento para muchos de desconocidos personajes de las viñetas de DC cómics. Aunque se aprovechen más o menos. En el caso de El Diablo (Jay Hernández) han logrado clavarlo. Aunque no se explora casi nada el origen de sus poderes, resultan estar de lo más aprovechados. Por desgracia en la parte final tenemos un momento bastante forzado y cuestionable que hace palidecer al "SAVES MARTHA" de Batman V Superman.
Katana (Karen Fukuhara) acaba siendo una mera secundaria que, por lo menos, tocan su historia por encima a la espera de poder explorarla en futuras apariciones.
Un personaje que está dolorosamente dejado de lado es el del Capitán Boomerang. Que el actor Jai Courtney (Divergente, Terminator: Génesis) interpreta la mar de bien, pero al que solo le permiten realizar un par de gracietas (a costa, sobre todo, de un unicornio de peluche) y que pedía más piques con el personaje de Deadshot, como ocurre en las viñetas.
Killer Croc (Adewale Akinnuoye-Agbaje) es otro desaprovechado. Y Slipknot (Adam Beach) no pasa de ser un figurante.

Por cierto, aunque se creó una gran expectación por el misterioso papel del actor Scott Eastwood (muchos decían que podía ser Deathstroke), este no es más que un soldado a las órdenes de Flag. Al igual que el villano que encarna el rapero Common (Selma. Ahora Me Ves) tampoco es para nada relevante. 
Y ahora sí, toca hablar de uno de los temas que dio más de qué hablar sobre esta película: El Joker de Jared Leto.
No son pocos los que siguen obnubilados por la personal y nietzscheana versión de la némesis de Batman que encarnó en su día el difunto Heath Ledger (Destino de Caballero, El Patriota) en El Caballero Oscuro. Y que en cuanto vieron el extremo look del Joker de Leto ya decidieron decirle adiós a esta nueva versión.
¿Y al final, qué? ¿Qué me pareció?
Pues por desgracia apenas hemos tenido un breve vistazo a este Joker. No siendo más que una mera presentación a la espera de que pueda cerrar bocas en futuras apariciones. Aunque es cierto que la exagerada estética "gangsta" ha acabado por hacer perder bastante entidad del personaje (eso y que el doblaje español ha dejado DEMASIADO que desear). Por no hablar de uno de los puntos más negativos que le veo a esta película. Y esa es la idealización de la relación del Joker y Harley. A no ser que seas un neófito que solo tiene como referencia los "fan-arts" que puedes encontrar en Tumblr. sabrás que la relación del Joker y Harley no es para nada sana (no es raro que su primer arco argumental en los cómics de este dúo se titulase "Amor Loco"). Siendo para Harley una peligrosa obsesión y para el Joker, una valiosa arma andante. El Joker no quiere a nadie más que a sí mismos (y puede que a Batman). Y aunque muestre alguna que otra vez muestras de afecto hacia Harley, estas no son más que parte del falso idilio en el que la tiene sumida. Por desgracia en la película parece que estamos ante un sucedáneo de Crepúsculo con villanos (claramente realizado para llenar más butacas con jovencitas/os que creen que este par son la pareja perfecta).

Aclarar, por si aún había alguien que piensa lo contrario, que el Joker no es más que un personaje secundario. Su trama, aunque algo relevante (y forzada), no es más que un aperitivillo para hacer más atractiva esta propuesta (aunque podría haber sido algo más).
Si se suponía que Batman V Superman tenía que ser la argamasa que sustentase los cimientos de este Universo Cinematográfico. Creo que Escuadrón Suicida sí que ha sido la que ha ejercido mejor esta labor. Ha propuesto nuevos temas y elementos, además de abrir todo un abanico de posibilidades para este Universo Fílmico. Se siente más integrada a este mundo de metahumanos y organizaciones secretas. Y sus cameos sí que están bien utilizados. Y sí, además de la ya conocida aparición de Batfleck (que, por desgracia, no es tan dura y oscura como se nos prometió), tendremos nuevo vistazo de otro esperado personaje de Justice League (quédense a la escena entre créditos) que hará las delicias de muchos.
También resaltar la cantidad de guiños y referencias que se gasta y que no son tan rebuscados como los de Batman V Superman.
Aunque la BSO no es bastante destacable. Sí que lo acaba siendo su soundtrack, entre los que tenemos temazos como el Bohemian Rhapsody de Queen, Without Me de Eminem, el House of Rising Sun de Animals. Y las canciones originales para la película como el Purple Lamborghini de Skrillex y Rick Ross, Sucker for Pain (con Imagine Dragons, Lil Wayne y Wiz Khalifa) o el Heathens de Twenty One Pilots. Que transmiten la mar de bien el tono que pretenden contagiarnos con Escuadrón Suicida. 

Escuadrón Suicida entretiene, sí. Pero a la vez decepciona al ser una propuesta que no se explota. Que se ve afectada por los clichés del género y una visión descafeinada de lo que debería ser este grupo. Otra oportunidad pérdida para el DC Extended Universe que lleva tres películas sin terminar de saber cómo encarar sus adaptaciones. Esperemos que en su anunciada secuela no repitan los errores del pasado. Que compartan adecuadamente el protagonismo de los integrantes del Escuadrón, que cuiden mejor su argumento y amenaza, que no sufra de severos recortes en su edición y que les concedan la calificación R que tanto necesitan para hacer destacar de verdad a esta agrupación.
El año que viene será un momento crucial con los estrenos de Wonder Woman y la primera parte de Justice League. Que deberán dejar claro que los chicos de Warner y DC tienen claro cómo encarar sus historias a partir de ahora y demostrar que su Universo Cinematográfico es digno de seguirle la pista.

Lo Mejor: Su primera parte. Acaba entreteniendo pero sin ser el hitazo blockbuster que se esperaba.
Lo Peor: Es una película MUY desaprovechada a la que no ayuda nada los recortes de su versión de cine. Su acto final. La exagerada idealización de la relación de Harley y el Joker.




viernes, 29 de julio de 2016

Opinión literaria: "Turismo de Riesgo" de Korvec - Reseña de Jorge Herrero


“En Turismo de riesgo, el autor llevará a los protagonistas a situaciones que los llevarán al límite física y mentalmente, una historia trepidante, plagada de acción, suspense y donde se verá que el auténtico monstruo no es el muerto viviente”.


Nadie puede explicar la razón por el que los muertos se alzan para atacar a los vivos. En España el motivo pasa a ser secundario cuando auténticas oleadas de cadáveres emergen de la costa para asolarlo todo a su paso.
El capitán Vera, que administraba una base militar habilitada como campo de refugiados, emprende una misión secreta e ilegal que quizás pueda cambiar las cosas… si viven para contarlo.
¿Por qué los muertos vivientes parecen haberla tomado con la costa española? ¿Cuál es la razón por la que algunos niños empiezan a desarrollar habilidades casi sobrenaturales mientras otras personas sucumben a impulsos suicidas y homicidas? Tras estos misterios se encuentra una misteriosa instalación situada en una de las zonas más inaccesibles de Argelia, un país devastado por los muertos y en el que dos sangrientas facciones se disputan las migajas, un lugar en el que la vida humana ya no vale nada, un manicomio en el que la posesión de un arma definitiva podría otorgar la victoria a aquel que sea capaz de controlarla.
Sin apoyo, ni más medios que los que ellos mismos puedan agenciarse, perseguidos por un sádico y ambicioso oficial, Vera dirigirá a su grupo a través de una pesadilla en la que los muertos vivientes serán el menor de sus problemas.

Turismo de riesgo es la última novela de Korvec, pseudónimo de Santiago Sánchez Pérez, y la segunda parte de la saga de temática zombi titulada Punto Seguro III/7, después de la muy agradable sorpresa que supuso la lectura de Contención, la primera parte. Para esta continuación, el autor vuelve a contar con algunos protagonistas de la anterior novela, y nos cuenta una historia donde los zombis salen en muy contadas ocasiones, siendo sus apariciones casi testimoniales, y centrándose más en las peripecias del grupo que tratará de desentrañar el gran misterio de la plaga de muertos vivientes que asoló la península.
La historia comienza justo después del épico final de Contención, donde parte de los supervivientes que quedaron de la plaga que arrasó la península entablaron la batalla final donde estaba en juego su supervivencia.
Turismo de Riesgo cuenta la historia del grupo comandado por el Capitán Vera que tratará de desentrañar todo lo que rodea la imparable invasión de zombis y que acabó con miles de personas. 
Las pesquisas les harán ir al continente africano, más concretamente a tierras argelinas, donde se verán en medio del terrible enfrentamiento de las dos facciones que tratan de hacerse con el poder en el país, sin importarles lo que tengan que hacer para conseguirlo. Vera y compañía se adentrarán en un territorio totalmente hostil hacia ellos, donde tendrán que usar todos los medios que tengan a su alcance para a la vez que intentan desentrañar el misterio de la asoladora plaga de muertos vivientes, también tendrán que tratar de sobrevivir a los terribles peligros a los que tendrán que enfrentarse. Si lograrán realizar con éxito ambas cosas, es algo que el lector tendrá que averiguar leyendo esta apasionante y adictiva historia, con un final a la altura de la anterior parte.
Turismo de Riesgo mantiene el tono de Contención, pero a la vez, va algo más allá, y dejando casi de lado a los revividos, muertos vivientes o como el lector quiera llamarlos, el autor nos cuenta una historia que nos hará recordar a más de una película de género bélico, con un grupo variopinto de soldados, asesinos, soldados sin escrúpulos unirán sus fuerzas para tratar de averiguar el porqué de la invasión que asoló gran parte de la península, y  donde miles y miles de muertos vivientes se dirigieron de una manera extraña, como si fueran controlados por algo o alguien hacia la piel de toro. Se enfrentarán contra los líderes de las dos facciones que tratan de controlar tierras argelinas, a cada cual más brutal y despiadado, y donde la falta total de escrúpulos está a la orden del día. Que tienen que usar a niños soldados para sus fines, pues lo harán sin dudarlo, que tienen que asesinar a sangre fría, no les temblará el pulso, demostrando quien es el auténtico monstruo.
El autor, al igual que en la primera parte, vuelve a demostrar su gran dominio de todo lo relacionado con el tema militar y armamentístico, y que gracias a sus conocimientos, la historia, a pesar de no ser más que ficción, tiene mucha verosimilitud y credibilidad, cosa de la que adolecen muchas de las historias de este género, donde parece que cualquier persona que coja un arma por primera vez, se convierte automáticamente en un Rambo, cosa que no sucede en Turismo de Riesgo, donde los personajes se comportan de una manera mucho más realista, siendo este, uno de los puntos fuertes de la historia, que tiene muchos.
Otro punto a favor que tiene la novela, son los personajes, desde los principales hasta los secundarios, todos y cada uno de ellos tienen su personalidad muy bien desarrollada y definida, siendo en todo momento creíbles para el lector.
A destacar también la ambientación con la que Korvec ha dotado a la historia, ya que desde el principio, el lector cuando comienza a leer, se sentirá transportado a los lugares por donde transcurre la novela, lo que facilita y de qué manera que el lector se sumerja en una historia muy adictiva, con un ritmo muy ágil, que hace que su lectura sea amena, y con unos diálogos que son marca de la casa, con algunos de ellos inolvidables.
En definitiva, si Contención fue una muy buena lectura y un buen comienzo para esta saga, con Turismo de Riesgo, Korvec va más allá y brinda al lector una continuación que no solo está a la altura, sino que eleva más la calidad de una serie que trata de aportar algo de originalidad, cosa que en bastantes momentos lo logra con creces, en especial en lo relacionado con el tema militar y el relacionado con las armas, siendo estas partes bastante realistas, aunque el autor se permita alguna que otra licencia, cosa normal, ya que estamos ante una novela de ficción, pero que no le quita merito ninguno.
Estamos ante una segunda parte que rompe el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas, ya que en mi opinión, supera en su totalidad a Contención, siendo la primera parte una muy buena novela, con Turismo de Riesgo, el lector se quedará con muchas ganas de saber cómo acabará la serie y que será del destino de los protagonistas.
Por último, destacar que la portada realizada por Carolina Bensler de esta novela sí que le hace justicia, cosa que no sucedió con la de la primera parte, donde la portada no estaba a la altura del interior.
Una saga muy recomendable para todo aquel que busque algo que no sea la típica historia dentro del género Z, pero también la recomiendo para todos los que quieran leer una historia bien escrita, con personajes creíbles y que dará al lector muy buenos ratos con su lectura

martes, 5 de julio de 2016

Opinión literaria: "La polilla en la casa del humo" de Guillem López - Reseña de Francisco José Arcos Serrano



Guillem López nos vuelve a patear donde más duele con una excelente y potente novela no apta para cualquier lector (estómagos sensibles: absténgase, por favor)


Bienvenidos al pozo, una caverna insondable con mil galerías y túneles, fortalezas pétreas cerca de la superficie y barrios profundos de nichos cavados en la roca. Este es el escenario, brutal y despiadado, en el que habita Veintiuno, un joven que pasa las horas envuelto en una nube de bok en la casa del humo, desde donde interpreta sus posibles destinos: entregar su cuerpo al dios de la mecánica y ser útil en una excavación sin fin, convertirse en un paria o, finalmente, ascender a través de los bajos fondos, pero deberá pagar un alto precio por medrar.

Hay que decir desde ya que Guillem López se sitúa entre los autores más interesantes y con mayor talento del panorama fantástico nacional.
Tras Challenger (novela coral sobre el lanzamiento del mítico transbordador espacial que acabó en desastre) el castellonense Guillem López dejó el nivel muy alto. Para servidor esa fue precisamente una de las mejores novelas del pasado curso, así que la expectación ante su nuevo material era altísima. 
Esta nueva novela (la cual cuenta con uno de los mejores títulos de este 2016) no presenta un argumento claro y definido. No existe una introducción que nos explique qué hacen exactamente los personajes que habitan en el interior de esas cavernas. Esto simplemente es un dato anecdótico ya que el escritor se las apaña de manera excepcional para mantenernos en vilo  hasta su final, uno que ya os digo que no deja indiferente a nadie.  
Es indudable que esta ‘La polilla en la casa del humo’ es una novela muy claustrofóbica donde se nos narra una especie de submundo excavado en las profundidades de la tierra en el que VIVIR es un privilegio difícil de conservar y SOÑAR con salir al exterior se convierte en un lujo que pocos o nadie se puede permitir.
Como lector no deja de sorprenderme el encontrarme un libro donde la humanidad está tan perdida que parece que estamos asistiendo a un freak show carnavalesco donde el mundo miserable que nos describe el amigo Guillem sea a la vez tan terrorífico como cercano.
Podemos ver en el personaje de 21 un reflejo de nuestra propia sociedad, donde la manipulación y la falta de remordimientos y de esa famosa “moral” de la que muchos alardean son el pilar principal de polémicos tejemanejes para así poder ascender en la escala social de esta epopeya mecánica, post-apocalíptica y desesperanzada (algo así como un trasunto de mi querida Mad Max).
Guillem López nos vuelve a patear donde más duele con una excelente y potente novela no apta para cualquier lector (estómagos sensibles: absténgase, por favor) la cual atesora momentos realmente alucinógenos gracias a una atípica narración evocadora tan poderosa como el olor a cloaca que sobrevuela por estas páginas.