martes, 17 de marzo de 2015

Promocionamos: "Girando en Simetría" de Darío Vilas, Ignacio Cid Hermoso, José Luis Cantos y Rafa Rubio editada por Tyrannosaurus Books



¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para arrancar de las entrañas del infierno a las personas a las que amas? 

Darío Vilas vuelve a dejarse imbuir por las calles de Simetría, la urbe corrupta en la que el horror humano es un sello que se estampa en el pasaporte de aquellos que la visitan. Le acompañan en esta ocasión José Luis Cantos, Ignacio Cid Hermoso y Rafa Rubio. Un póquer de autores que ofrecerá la versión más amplia, decadente y profunda de la isla que ha visto la luz hasta el día de hoy. Un recorrido a base de giros bruscos, un camino en línea discontinua que es solo de ida; porque nadie regresa jamás de Simetría. 

Girando en Simetría es una recopilación de relatos grotescos, surrealistas, terroríficos y muy humanos. Un descenso al infierno de la ciudad-telaraña del que ningún lector volverá siendo el mismo.


Hoy en La Ventana promocionamos la que posiblemente sea una de las antologías más esperadas del año. 
Como ya sabéis en La Ventana somos fans de esa genial obra que publicó Dario Vilas de la mano de Tyrannosaurus Books y que le llevó a conseguir el premio Nocte a la mejor novela de terror nacional, si amigos, hablamos de “El Hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas”. Podéis leer la reseña que hizo Víctor Cifu en el blog AQUÍ.
Después de esta genial novela que inaguraba la colección DIRT de Tyrannosaurus muchos deseábamos saber más sobre la isla en la que pasan todos estos sucesos, SIMETRÍA.
Nuestra espera por fin a llegado a su final ya que la editorial Tyrannosaurus Books publica este mes la antología “Girando en Simetría” coordinada por Darío Vilas en la que también participa como escritor junto a Ignacio Cid Hermoso, José Luis Cantos y Rafa Rubio.
Para conocer más sobre esta inminente publicación hemos hablado con Darío para que nos contestara a algunas preguntas.

¿Cómo surgió la idea para crear la antología Girando en Simetría?
Para ser honesto, porque podría inventarme una milonga sobre la marcha para darle fuste a la anécdota, surgió de forma espontánea. En la época en que se gestó, en 2012, estaba atravesando una etapa de desengaño hacia el mundillo literario, dándome cuenta de que quizás estaba perdiendo la perspectiva y que había dejado de disfrutar del proceso creativo, que es por lo que me metí en este berenjenal. Así que recurrí a la persona que me “empujó” a escribir de forma más o menos regular, que es Rafa Rubio. Él siempre hace que me ponga las pilas, en el mejor de los sentidos. Que se unieran Nacho (Ignacio Cid Hermoso) y JL (José Luis Cantos) fue algo natural también, porque si bien tenemos estilos muy diferentes, creo que los cuatro habitamos bajo una atmósfera creativa similar.

¿Qué encontraremos diferente de otras antologías?
Acabaría antes diciéndote lo que hay de convencional, que es más bien poco. Hay relatos surrealistas, transgresores, duros, bucles borgianos, pasión, drama, humor, absurdez, terror y, sobre todo y ante todo, está la isla Simetría y su fauna. Somos cuatro autores girando alrededor de la isla en imperfecta simetría.  Esa imperfección es parte del encanto de la propuesta: la belleza de lo caótico.

¿Cómo ha sido trabajar los cuatros juntos y coordinar el tomo?
Fácil, natural. Fue como si siempre lo hubiéramos hecho así, como si llevásemos toda la vida trabajando a ocho manos. El proceso de gestación de Imperfecta Simetría (2009), entre Rafa y yo, fue algo muy intuitivo, existe una química palpable. No necesitábamos ponernos de acuerdo en nada, sólo ir escribiendo e intercambiando lo que salía, poco más.
Temía que la magia no surgiera al incorporarse otros dos autores, pero lo cierto es que se repitió la misma dinámica. En cuanto uno se arrancó y escribió el primer relato, los demás fuimos dándole réplica en una vorágine creativa que todos los escritores deberían experimentar alguna vez. De eso va todo esto, para eso vine. Y cuando se me olvida, recurro a mis compañeros de letras y, a estas alturas, de la vida. Es lo lógico, es lo natural.
En cuanto a coordinar, creo que nunca fue más fácil para mí que con este libro. Me limité a recopilar, revisar, dar un orden al conjunto de los relatos, presentarlos a la editorial e intermediar. Todo rodado.

La antología será publicada en la colección DIRT de Tyrannosaurus Books, una línea que nació para incluir a las Gallinas Viejas. En que género podríamos situar Girando en simetría?
Es imposible etiquetar esta obra. Hay de todo un poco. Vamos a llamarlo realismo grotesco, para que aquellos a los que no les gustó que se usara el término “bizarro” en su acepción anglosajona no pongan el grito en el cielo. Terror, realismo sucio, surrealismo, drama, humor... Es Simetría, amigos, todo puede pasar en esta isla. O absolutamente nada, pero siempre parece que hay un movimiento orgánico bajo tus pies cuando te paseas por sus calles.
Tampoco es del todo cierto que DIRT naciera para dar cabida a mis Gallinas. Mi novela inauguró la colección, pero es una creación del equipo de Tyrannosaurus Books. Lo que les está costando más es encontrar obras de calidad para darle continuidad. Pero tranquilos, aquí está el número 2 y pronto llegará el 3. Atentos a la solapa de contraportada de Girando en Simetría, que viene con sorpresa.

¿Por que tenemos que leer esta nueva obra?
Porque, dejándome al margen a mí, en ella tenéis a tres escritores acojonantes dando lo mejor y lo peor de ellos mismos: José Luis Cantos, Ignacio Cid Hermoso y Rafa Rubio. Yo sólo soy el pegamento que unió las partes. Encima, están los chicos de Tyrannosaurus Books detrás de la publicación, que a estas alturas son garantía de trabajo bien hecho.
¿Necesitas más? Pues hay más; leed el libro.



lunes, 16 de marzo de 2015

Opinión Literaria: "Angeles Robados" de Shaun Hutson por Francisco José Arcos Serrano




“Una novela dura pero que mantiene en todo momento el enganche con el lector”

 


¿Qué ha podido empujar a tres hombres normales y corrientes —un topógrafo, un contable y un arquitecto— al desesperado acto del suicidio?


Esa es la cuestión a la que se enfrentan el inspector jefe James Talbot y la periodista Catherine Reed, quienes tendrán que relacionar estas muertes con una serie de profanaciones en el cementerio local. Cada tumba exhumada pertenece a un niño. Mientras Catherine investiga estas atrocidades, su hermano descubre que varios de los alumnos del colegio en el que da clases muestran claros signos de abuso físico. Al parecer, lo que todos temían se está convirtiendo en realidad… una red de pedofilia a gran escala.

Pero la sombra del abuso infantil no es más que la punta de un iceberg aterrador. A medida que se hace más urgente averiguar la verdad, Catherine y Talbot descubren que algo mucho más oscuro podría estar detrás de todo aquello, algo que no solo pone en peligro sus vidas, sino también su cordura. 


Shaun Hutson es un escritor inglés semi-desconocido por estos lares, pero que gracias a la editorial Tyrannosaurus (que ya publicó hace un par de años su novela ‘Slugs’) la cosa está empezando a cambiar, convirtiéndose poco a poco en un escritor especialmente recomendado para el exigente lector de género que se precie (por otra parte la etiqueta de ‘padrino del gore’ no es gratuita). 

‘Ángeles robados’ es una novela que poco (o nada) tiene que ver con ‘Slugs’, centrándose el autor más en la parte de thriller y drama (no podía ser de otra manera al tratar un tema como el de los abusos sexuales a menores), dando como resultado una historia que, a pesar de ser dura como pocas, consigue mantener el interés en todo momento gracias sobre todo al acertado uso del “cliffhanger” que hay en prácticamente todos los capítulos.  

Shaun Hautson demuestra en estas páginas que es bueno en lo que hace, y no sólo sabe mantener la intriga hasta la última página, sino que sabe radiografiar a unos personajes que te los crees desde el primer momento, cada uno con sus problemas y debilidades, los cuales podrían ser el fiel reflejo de alguien cercano o de ti mismo, amigo lector (no hay más que fijarse en la extraña relación entre la pareja protagonista Talbot y Reed). 

Como dato curioso (ni positivo ni negativo, ahí ya queda la valoración subjetiva de cada uno), podríamos destacar su extraño final, uno en el que queda todo muy abierto, detalle que me hace pensar que su escritor piensa retomar esta historia para una segunda parte. 

En definitiva: ‘Ángeles robados’ es una muy buena lectura que recomiendo sobre todo a aquellos lectores que no se dejen impresionar fácilmente, ya que los temas aquí tratados no son para cualquiera.